Viscofan, cautela tras las altas expectativas

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La compañía española multinacional Viscofan vive momentos de extrema cautela en Bolsa. El valor de la acción de una de las empresas líderes mundiales en la fabricación y comercialización de envoltorios de productos cárnicos intenta mantener la estabilidad alrededor de los 51 euros desde hace casi un mes, tras atravesar la peor jornada de su historia el pasado viernes 26 de octubre, día en el que se desplomó un 19,55%.

La caída, “excesiva” según Mario Lodos, del departamento de análisis de Banco Sabadell, se explica por el profit warning que anunció la compañía en la presentación de resultados el día anterior. Viscofan aseguró que los resultados apenas se encontraban “ligeramente por debajo de las expectativas iniciales”, pero esto no fue suficiente para impedir el castigo del mercado.

Entre enero y septiembre de 2018, la compañía tuvo ingresos por 577,8 millones de euros, un 0,5% menos que en el mismo periodo de 2017. El beneficio neto, que fue de 88,6 millones de euros, tuvo una bajada del 3,8% respecto a 2017 y el ebitda, de 153,9 millones, representó una caída del 6,6%.

Tras el anuncio de sus cuentas, Kepler recortó la recomendación desde mantener a reducir y el precio objetivo desde 65,5 euros a 56 euros. Los expertos de Bankinter explicaron que en estos resultados se ha “registrado una mayor ralentización del negocio frente a lo esperado en el tercer trimestre, debido al descenso de los mercados emergentes, especialmente China y el sudeste asiático”.

“La compañía subió sus precios debido al alza en los costes de producción creyendo que los competidores harían lo mismo para mantener la rentabilidad”, afirma Lodos. Sin embargo, la competencia mantuvo los precios y Viscofan perdió clientes. Enrique Yáguez, analista del banco de capitales suizo Mirabaud, coincide en este análisis , pero agrega que las mayores ganancias de las empresas que disputan mercado con Viscofan, principalmente en Asia, es temporal.

Lodos, además, subraya que todos los competidores tienen una peor situación desde el punto de vista de endeudamiento y apalancamiento operativo, por lo que lo “natural” sería que en los próximos trimestres los competidores acaben por subir los pecios.

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Ambos expertos mantienen su calificación de venta de acciones, al igual que el 50% de los analistas, según recoge Bloomberg. Una situación muy distinta comparada a la de enero de este año en el que el 22% recomendaba vender, mientras que la sugerencia de compra, que ahora se sitúa en el 6,3%, era del 36%. El 42% restante consideraba óptimo mantener las acciones, un porcentaje muy similar al actual, que es del 43,8%.

Ana Gómez, del banco Renta 4, es una de las analistas que apuesta por mantener. “Los fundamentos de la compañía siguen siendo bastante sólidos. Es una empresa muy especializada, con crecimientos orgánicos en la industria de entre el 4% y el 5%”, remarca. Yáguez, por su parte, valora la “evolución saludable” de Viscofan en Norteamérica, que representa el 28,9% del total de sus ingresos, y de América Latina, que cuenta con el 14,4%. La empresa no diferencia los continentes europeos y asiáticos por lo que el 56,7% restante pertenece a la zona que denomina “Europa y Asia”, área donde, según los analistas, el crecimiento no fue el esperado ni por la compañía ni por los inversores.

Ana Gómez retoma lo sucedido por el profit warning y considera que la penalización del mercado se explica por las altas expectativas hacia la empresa, nacida en Navarra en 1975. La cotización estaba recogiendo el buen comportamiento que había tenido durante la primera mitad del año, dice, mientras que en la segunda mitad los inversores creían que sería incluso mejor por la suba de precios.

La analista añade que Viscofan ahora está más penalizada en los márgenes porque está inmersa en una reciente estrategia con la nueva planta de Cáseda, en Navarra. La empresa invirtió 76 millones de euros en la fábrica, que comenzó a operar este año, y que tiene el objetivo de desarrollar tecnología en sostenibilidad y ergonomía, además de focalizarse en proyectos de I+D.
Los resultados en lo que respecta a la mejora de eficiencia están siendo muy positivos en la nueva planta, sostiene Gómez y concluye que para dentro de dos años, en 2020, Viscofan espera reducir los gastos entre un 5% y un 10%, lo que repercutirá en un resultado positivo en las ganancias. Pero hasta ese momento, tal como concuerdan los tres analistas, primará la cautela en los inversores.

Ana Gómez retoma lo sucedido por el profit warning y considera que la penalización del mercado se explica por las altas expectativas hacia la empresa, nacida en Navarra en 1975. La cotización estaba recogiendo el buen comportamiento que había tenido durante la primera mitad del año, dice, mientras que en la segunda mitad los inversores creían que sería incluso mejor por la suba de precios.

La analista añade que Viscofan ahora está más penalizada en los márgenes porque está inmersa en una reciente estrategia con la nueva planta de Cáseda, en Navarra. La empresa invirtió 76 millones de euros en la fábrica, que comenzó a operar este año, y que tiene el objetivo de desarrollar tecnología en sostenibilidad y ergonomía, además de focalizarse en proyectos de I+D.

Los resultados en lo que respecta a la mejora de eficiencia están siendo muy positivos en la nueva planta, sostiene Gómez y concluye que para dentro de dos años, en 2020, Viscofan espera reducir los gastos entre un 5% y un 10%, lo que repercutirá en un resultado positivo en las ganancias. Pero hasta ese momento, tal como concuerdan los tres analistas, primará la cautela en los inversores.

Fuente: Cinco Días

2018-11-24T11:25:46+00:00