UGT va a exigir en los convenios que negocien que el sueldo más bajo que recojan sea de 1.000 euros al mes. “Para el sindicato será una medida de referencia”, ha señalado su secretario general, Pepe Álvarez, durante un desayuno con la prensa para señalar las prioridades de su organización para 2018.

“Es una medida justa, la propia patronal reconoce que en este país no se puede vivir con un sueldo de 850 euros”, ha continuado Álvarez, en referencia a unas declaraciones antiguas del presidente de CEOE, Juan Rosell, para justificar su posición.

Esta cantidad se sitúa bastante por encima, un 35,9%, de los 735,9 euros del salario mínimo interprofesional, que es la cantidad mínima legal que puede pagarse como sueldo para aquellos trabajadores que no están amparados por un convenio colectivo.

Sobre el acuerdo de negociación colectiva que sindicatos y empresarios comenzarán a negociar esta misma semana, el secretario general de UGT anunció que en esta ronda las centrales no reclamarán una banda salarial de aumentos salariales con un mínimo se incremento. Lo que harán será proponer que se fije un dígito que sirva de orientación a los negociadores de los distintos convenios.

Esto supone un cambio significativo sobre lo reclamado por UGT y CC OO en las negociaciones del año pasado, que acabaron sin acuerdo. Entonces los sindicatos, básicamente por exigencia de UGT, mantuvieron una posición en la que se marcó como línea roja que se fijara una banda salarial que recogiera un incremento mínimo. Con ello querían evitar que sucediera como en 2015 y 2016, cuando el aumento medio final quedó muy lejos del dígito fijado como referencia en el acuerdo que marcaba incrementos de “hasta un máximo del …%”.

“En los últimos años no había una recomendación, sino un tope máximo”, ha justificado Álvarez. “Se trata de recuperar los criterios orientativos de carácter general”, ha continuado, sin desvelar cuál va a ser el dígito que van a pedir, “ya está acordado con CC OO”. “No voy a dar el dígito, lo daremos de manera conjunta”, zanjó. Sí aclaró que será una cifra que tendrá en cuenta la subida prevista de la inflación y las ganancias de productividad.

Otro de los elementos en los que el número uno de UGT ha hecho hincapié es en la igualdad de género y el feminismo. “Tenemos decidido el camino y va a entrar en el manifiesto que el sindicato va a sacar este año por cumplir 130 años”, ha anunciado, “debe entrar en todos los aspectos de la vida del sindicato”. UGT se fundó en agosto de 1888 en Barcelona.

Uno de los puntos en que énfasis puso es en que quiere que en la negociación colectiva se adopten medidas de igual de género, transparencia y cierre de la brecha salarial entre hombres y mujeres. “Si antes de que acabe el año no hay avances en este sentido, UGT hará una propuesta legislativa en este sentido”, fijó Álvarez, quien retó a CEOE a que acepte este tipo de medidas: “Sería bueno que la patronal avance”.

Fuente: El País