Durante el primer semestre del 2019 Banco Sabadell ha reducido en 4,5 millones de euros la participación que mantiene en libros en la Sociedad de Gestión de Activos procedentes de la Reestructuración Bancaria (Sareb), según detalla en su informe financiero intermedio del año. Con esta reducción, que se ha registrado con cargo al patrimonio neto consolidado de la entidad, Sabadell ha deteriorado el 100% de la participación en el conocido como ‘banco malo’, por lo que da por perdida la inversión inicial realizada en 2012 que ascendía a 321 millones.

“El grupo, sobre la base del último plan estratégico presentado por la Sociedad de Gestión de Activos procedentes de la Reestructuración Bancaria (Sareb), ha reducido el importe en libros de la participación que mantiene en esta entidad por importe de 4,5 millones de euros”, señala el informe.

Del mismo modo, el grupo financiero ha deteriorado la deuda subordinada que mantiene en la entidad presidida por Jaime Echegoyen por 46,7 millones de euros cargados en el epígrafe “ganancias por o pérdidas por activos financieros no destinados a negociación valorados obligatoriamente a valor razonable con cambios en resultados, netas”.

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De esta forma, el importe en libros de la deuda subordinada que mantiene Sabadell en el banco malo asciende a 27 millones de euros, mientras que a cierre del ejercicio 2018 era de 73,7 millones. Igualmente, el deterioro de la participación de Sabadell en Sareb se recoge en el resultado de operaciones financieras (ROF), que en el primer semestre de 2019 sumaron 44,9 millones de euros (en el mismo periodo del año pasado registró 245,8 millones por el mismo concepto) lo que supone un descenso del 81%.

En el ejercicio de 2018 la Sareb perdió 878 millones de euros en 2018, un 55% más que el ejercicio anterior, y prevé que los números rojos sean similares al cierre de este año. Según su nuevo giro en el modelo de negocio, el banco malo pretende profesionalizar la venta y potenciar el valor de los activos inmobiliarios que controla.

En este contexto, Sareb prevé “una contención” de la actividad en cuanto a volumen, cuya contrapartida será “una mayor exigencia en los márgenes obtenidos”, así como la inversión en activos con recorrido de valor.

Fuente: Cinco Días