Muebles que cuentan historias

El mobiliario de autor, el de firmas de superlujo y el fabricado con materiales reciclados o recuperados está cobrando protagonismo en España de la mano de un consumidor que demanda piezas diferentes y que trata de alejarse del mueble anónimo y de bajo coste. Muchas son las empresas que están tratando de dar visibilidad a un segmento de mercado tan atractivo como desconocido para el gran público. Entre otras cosas porque el precio de algunos de estos muebles no está al alcance de cualquier bolsillo, sobre todo cuando se trata de los 60.000 euros que cuesta un sofá de la marca Aston Martin.

Aunque es posible amueblar una vivienda y diferenciarse por precios mucho más asequibles. Por ejemplo, comprar la silla Spaghetti Chair, una pieza de la firma Alias perteneciente a la colección del MOMA de Nueva York, cuesta menos de 200 euros.

En este viaje hacia lo diferente despunta el mobiliario hecho con materiales que tuvieron una vida anterior. DVelas diseña y fabrica muebles contemporáneos realizados con velas de barco recuperadas. El material desechado procedente de la industria velera, que ya no es bueno para navegar, pero que no ha perdido sus cualidades de durabilidad y resistencia, se transforma en piezas fabricadas artesanalmente en España. Se trata de tumbonas, sillones, pufs, sillas, mesas y colgadores etiquetados con los datos de origen de cada vela. La empresa, formada por dos arquitectos, una diseñadora y un fabricante de velas, dice que el material no es usado como un revestimiento o tapicería común, sino que se busca la misma tensión que tenía cuando era utilizado para navegar. Hay taburetes por algo más de 200 euros, butacas plegables desde 500 euros y tumbonas por 786 euros.

Bien distinto es lo que hace la empresa británica Pentatonic, que convierte la basura en muebles modernos. Se dedica a hacer piezas con botellas de plástico, latas de refresco, colillas de cigarrillo o pantallas de smartphones. Pero son algo más que muebles, porque tratan de poner cordura en un mundo donde parece no haberla: en un año se compran más de 480.000 millones de botellas de plástico en todo el mundo, equivalentes a 20.000 por segundo. Así, la empresa puede convertir los biberones en sillas ergonómicas o la pantalla del teléfono agrietada en vasos que se venden desde 48 euros (el paquete de cuatro). Aunque el emblema de la marca es su silla, que cuesta 329 euros.

Muy distinto es el producto que ofrecen las firmas icónicas, esas que venden al consumidor calidad, diseño y el sello de una marca reconocida. “El cambio de paradigma en el sector del mueble de calidad es evidente, teniendo un potencial mucho mayor del que imaginamos; aunque actualmente el público nacional es desconocedor en su mayoría, excepto unas élites culturales muy reducidas, algunos arquitectos, diseñadores, interioristas y una minoría interesada por el diseño de calidad. Este es el sector que venimos a cubrir con el objetivo de hacer conocidos, deseables y accesibles objetos de firma en nuestro país“, dicen en Only Premium, el primer portal en España que agrupa y filtra importantes marcas de decoración nacionales e internacionales. Se trata de un marketplace de mobiliario de firma, vintage original, arte y objetos para la vivienda que nace como un showroom virtual. Hay 50 firmas y predominan las italianas, desde Magis hasta Cappellini. También las hay españolas, como Punt Mobles o STUA, que han sido galardonadas con el Premio Nacional de Diseño. Se puede encontrar desde una cafetera de Alessi diseñada por Richard Sapper por menos de 100 euros hasta ediciones especiales, como una alfombra de David Hockney por 30.000.

También es posible comprar oportunidades únicas, como la icónica lámpara Cesta de Miguel Milá por 624 euros. Hay referencias más exclusivas, como un óleo sobre lienzo de Charris por 34.500 euros o piezas de Salvador Dalí de 48.400 euros.

Si el presupuesto no es un problema, las firmas de coches de lujo Aston Martin y Lamborghini tienen la solución porque han creado su propia gama de mobiliario, que comercializan a través de la firma italiana Formitalia Luxury Group. Sofás, mesas, sillas, dormitorios y accesorios de cualquiera de estas firmas cuestan varios miles de euros porque sus muebles recuperan los valores plasmados en sus automóviles de prestigio. El sofá de Lamborghini, con los asientos de sus coches, cuesta 21.200 euros, y el de Aston Martin se vende por casi 60.000 euros.

Fuente: El País

2018-08-26T09:59:15+00:00