Merlin Properties está estudiando actualmente la posibilidad de cotizar en la Bolsa de Lisboa, adicionalmente a su cotización en la de Madrid. Así lo explicó este miércoles Ismael Clemente, consejero delegado de la inmobiliaria, en un encuentro con la prensa tras la junta de accionistas. La nueva regulación sobre socimis en Portugal, aprobada a inicio de año, hace que la compañía esté replanteándose su modelo en el país.

“Estamos planteándonos convertirnos en socimi en Portugal o bien una doble cotización en Lisboa, lo que nos daría una el acceso a una plataforma alternativa”, apuntó Clemente, quien aseguró que por su tamaño posiblemente la inmobiliaria estaría listada en el selectivo PSI-20. Esta Bolsa está operada por Euronext, que también opera las de París, Ámsterdam, Bruselas o Dublín. El régimen socimi, llamado SIGI, fue aprobado en enero, fue aprobado en enero por el Gobierno socialista de Antonio Costa a semejanza de la figura internacional de los Reits o socimis.

La inmobiliaria también informó de planes de inversión en desarrollos de nuevos activos y reformas de inmuebles, que será de 1.295 millones de euros hasta 2023. Para sufragar ese desembolso la inmobiliaria utilizará caja y recursos obtenidos en desinversiones, que el consejero delegado calcula en 400 millones hasta 2022.

Un sueldo medio por empleado de 134.746 euros

El sueldo medio de los empleados de Merlin alcanzó el pasado año los 134.746 euros, de los que 70.998 euros corresponde a variables. Para ese cálculo se han excluido los mayores sueldos de los dos consejeros ejecutivos de la compañía. El salario es casi 2,5 veces el de la media de las empresas del Ibex, que llega a los 55.204 euros.

La mejora de esta retribución en Merlin en un año llegó fue de 6.312 euros de media, lo que supone una subida de suelo del 4.9%.

Respecto a la retribución del consejero delegado, que alcanzó los 6,42 millones (el 63% en retribución variable en acciones), supone que este directivo cobra 18 veces lo que el empleado medio, frente a las 97 veces en el Ibex.

Esa inversión se divide en 518 millones en mejoras en oficinas, el llamado programa landmark, otros 201,9 millones en mejoras y desarrollos en centros comerciales, como el X-Madrid de Alcorcón, y en otros dos planes en logística, los llamados Best II y Best III, con una aportación de 575,9 millones.

Clemente también informó de que la compañía se encuentra en un proceso de refinanciación de deuda de 1.550 millones, que espera cerrar previsiblemente en los próximos días. Será un nuevo préstamos sindicado con banca internacional que rebajará el coste del pasivo. El consejero delegado asimismo avanzó que espera reducir el ratio de endeudamiento de la compañía respecto al valor de los activos, actualmente en el 40,7% hasta el 36% en 2020.

Por último, adelantó que la inmobiliaria ha convocado un concurso sobre la gestión de las telecomunicaciones de la empresa y proyecto de un nuevo control centralizado para los inmuebles que ha ganado Telefónica.

Fuente: Cinco Días