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La Delegación del Gobierno en Cataluña ha decretado unos servicios mínimos del 90% ante la huelga indefinida convocada a partir del próximo viernes, día 9, por los vigilantes de seguridad del aeropuerto de Barcelona-El Prat, unos 500 trabajadores que trabajan para la empresa Trablisa. La plantilla demanda una mejora salarial y mejores condiciones de trabajo y mantendrá mañana miércoles una nueva reunión con la dirección de la compañía que contará con la intermediación de la Generalitat. 

Fuentes sindicales han considerado un «abuso total» por «discriminatorios» los servicios mínimos decretados para los encargados de controlar los filtros de seguridad del aeropuerto. La Delegación del Gobierno ha tomado esa decisión tras considerar como «servicios esenciales» su función, tal y como le han asegurado los informes que se han tenido en cuenta a la hora de tomar la decisión, remitidos por la misma dirección del aeropuerto y por la Guardia Civil. El comité de empresa reclamaba unos servicios mínimos del 50%.

«A la vista de la incidencia, alcance y duración de la huelga convocada, es preciso delimitar los servicios esenciales», reza la resolución de la Delegación del Gobierno en Cataluña, que añade que la convocatoria está prevista en periodo estival, durante el cual el número de usuarios de las instalaciones se incrementa de manera considerable. El informe del aeropuerto recuerda, además, el nivel 4 sobre 5 de amenaza terrorista existente en España y que los retrasos y cancelaciones de vuelo vinculados a una posible afectación por la huelga supondrán «pérdidas económicas considerables, además de la publicidad negativa para esas compañías, el aeropuerto y la ciudad de Barcelona».

Trablisa es la empresa que sustituyó a Eulen después de que los vigilantes consiguiesen mejoras tras una larga huelga veraniega en 2017. El secretario general de Trabajo de la Generalitat, Josep Ginesta, advirtió el pasado viernes de que las condiciones laborales de los trabajadores de Trablisa «no son las mismas» que en 2017, y defendió que el laudo arbitral registrado en el mismo año fruto de un acuerdo entre empresa y comité, las ha mejorado.

La convocatoria de la huelga la impulsan los sindicatos independientes PROU, SPS, STS y Alternativa Sindical, después de que USO acabara desmarcándose de la convocatoria para finales de julio, que acabó siendo descartada por algunos compromisos asumidos por Trablisa que el comité de huelga asegura que no se han cumplido. Entre otras exigencias, el comité de empresa demanda una mejora salarial de 162 euros mensuales por la sobrecarga de trabajo existente en Barcelona respecto a otros aeropuertos de la red de Aena y un mínimo de seis vigilantes permanentes en cada filtro de seguridad. 

El aeropuerto de la capital catalana ya vivió el último fin de semana una huelga del personal de tierra de Iberia. El paro provocó la cancelación de más de un centenar de vuelos. Iberia gestiona directamente escasas rutas en el aeropuerto barcelonés pero su personal de tierra, unos 2.700 empleados, da cobertura a otras 27 compañías. UGT ha amenazado hoy la dirección de la empresa con nuevos paros al considerar que no ha presentado propuestas viables para cubrir las necesidades de su operativa en el segundo mayor aeropuerto español.

Fuente: El País