Tras la durísima crisis de 2008 y la recuperación que comenzó en 2014, por fin los salarios empiezan a remontar el vuelo. El salario medio bruto subió el año pasado un 2,9%, hasta los 1.944,4 euros mensuales. Es esta un alza importante, sobre todo en comparación con la historia más reciente: desde 2011 solo hubo un año en el que se superó la barrera del 1%. Según los datos de la encuesta de población activa (EPA) publicados el viernes por el INE, la remontada en los salarios ha tenido ha tenido que esperar cuatro años desde que el PIB comenzara a subir.

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El salario medio de las mujeres fue de 1.708,4 euros, mientras que el de los hombres alcanzó los 2.161,3 euros, lo que implica una brecha del 20,9%. Además, los hombres presentaron una mayor concentración relativa en salarios altos, ya que el 35,1 % tuvo ingresos brutos superiores a 2,187,2 euros, frente al 24,5 % de las mujeres.

El INE explica esta desigualdad de género en factores subyacentes como el empleo a tiempo parcial o la temporalidad, más frecuentes entre las mujeres, quienes además trabajan en ramas de actividad peor remuneradas.

El salario mediano (el que divide al número de trabajadores en dos partes iguales: los que tienen un salario superior y los que tienen un salario inferior) se situó en 1.642,3 euros, un 3,26% superior al de 2017. El 40% de los asalariados ganó entre 1.260,9 y 2.187,2 euros, un 30% percibió más de 2.187,2 euros y el 30% restante, menos de 1.260,9 euros.

También hay una brecha de edad, ya que los trabajadores más jóvenes concentran los salarios más bajos, mientras que los trabajadores de mayor edad tienen un peso relativo mayor en los salarios más altos, lo que está condicionado también por el tipo de contrato y la antigüedad en el puesto de trabajo. De esta forma el salario medio bruto pasa de los 1.091,7 euros al mes para los menores de 25 años a los 2.205,6 euros de los asalariados a partir de los 55 años.

La brecha de la temporalidad se situó en el 35,1%, debido a que los asalariados con contrato indefinido percibieron un salario medio bruto mensual de 2.142,2 euros, frente a los 1.389,7 euros de los contratados temporales.

También la formación influye en el nivel salarial, ya que el salario medio percibido por los asalariados que como máximo tenían educación secundaria de primera etapa se cifró en 1.276,3 euros brutos, mientras que para los que tenían estudios superiores se elevó a 2.455,3 euros.

El tiempo de trabajo es determinante, ya que trabajar menos de la jornada habitual implica una mayor probabilidad de estar en tramos inferiores de remuneración. El salario medio bruto mensual de los asalariados a jornada completa fue de 2.177,1 euros en 2018, mientras que el de los asalariados a jornada parcial se cifró en 746,1 euros.

Los salarios medios más elevados se dieron en la actividad de suministro de energía eléctrica, gas, vapor y aire acondicionado (3.633,5 euros) y en las actividades financieras y de seguros (3.350,6 euros). Los más bajos correspondieron al personal doméstico (750,2 euros), a la hostelería (1.235,1 euros) y a la agricultura, ganadería, silvicultura y pesca (1.249,8 euros).

Otras variables reflejan que los puestos directivos ganan más que las ocupaciones elementales, que el salario aumenta con el tamaño de la empresa y que en el sector público se cobra más de media que en el privado.

En el caso de los empleados públicos, el INE explica que sus mejores salarios están determinados en buena medida por el mayor porcentaje de asalariados con estudios superiores, por el menor peso del trabajo a tiempo parcial y la mayor antigüedad.

Las comunidades autónomas con mayor salario medio fueron la Comunidad de Madrid (2.264,6 euros), País Vasco (2.241,8 euros) y Cataluña (2.067,6 euros), mientras que los menores salarios medios se observaron en Extremadura (1.612,3 euros), Canarias (1.679,3 euros) y Andalucía (1.749 euros).

Fuente: El País