El juez que investiga el llamado caso Villarejo ha llamado a declarar esta mañana a uno de los ocho directivos del BBVA imputados en la pieza separada sobre los negocios que el banco encargó al comisario jubilado, Antonio Béjar. Lo hace días después de conocerse la destrucción de material informático en la empresa que preside, Distrito Castellana Norte (empresa controlada por el BBVA), que se produjo a finales del mes de junio. Tras declarar, la Fiscalía Anticorrupción ha pedido para él la libertad sujeta al pago de fianza de 500.000 euros, según ha podido saber EL PAÍS de fuentes cercanas a la investigación. El juez tendrá que decidir sobre esta medida cautelar.

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Béjar, directivo muy cercano al expresidente Francisco González,  fue el único de los ocho directivos o exdirectivos del banco imputados en la causa que declaró ante el juez en la primera ronda de citaciones, a principios de mes. Lo hizo de manera muy breve y respondiendo únicamente a las preguntas de su abogado. El juez Manuel García-Castellón le ha vuelto a llamar tras conocerse, tal y como adelantó este diario, que Distrito Castellana Norte mandó destruir el 24 de junio pasado dos discos duros y 19 CD. La Audiencia Nacional investiga si en ese material se encontraba documentación relacionada con los contratos del comisario jubilado Villarejo con la entidad.

La policía llamó a declarar hace unos días a los informáticos de Distrito Castellana Norte (la empresa que lidera la conocida como Operación Chamartín, participada por la constructora San José) para averiguar si el material era de Antonio Béjar. La destrucción de estos datos se produjo poco después de que el juez reclamara documentación al banco y días antes de que el propio Béjar declarara por primera vez. DCN aseguró entonces, a preguntas de EL PAÍS, que el material no tiene relación con el caso y el BBVA declinó hacer comentarios.

Cuando Béjar declaró por primera vez ante García-Castellón admitió que la entidad contrató a la empresa de Villarejo, Cenyt, entre 2010 y 2013 pero que lo hizo para indagar en el patrimonio de clientes morosos con la entidad y para hacer otras tareas de inteligencia que también se contrataban con otras compañías.

La pieza separada sobre Villarejo y el BBVA, la número 9 de la causa llamada caso Villarejouna macroinvestigación con 10 piezas y casi 60 imputados que indaga desde el espionaje a Luis Bárcenas para el PP a los audios de Corinna— está secreta. Esta pieza investiga los métidos presuntamente ilegales que empleó el comisario jubilado para espiar a los protagonistas de la operación financiera de Sacyr que amenazaba con arrebatar el control al entonces presidente Francisco González.

Fuente: El País