¿Puede el coronavirus ser el desencadenante de la siguiente crisis económica? Los expertos que participaron esta mañana en el primer encuentro de la segunda edición de Foro Futuro, un observatorio de tendencias económicas organizado por Cinco Días, El País Economía y Santander, coincidieron en que impulsará la tendencia de desaceleración en la que ha entrado la economía mundial en los últimos meses, aunque coincidieron en que será menos profunda que la iniciada en 2008. Su duración e intensidad dependerá de distintos factores.

Pedro Nueno, profesor emérito del IESE, consideró que en cualquier escenario de los previstos la crisis será menos intensa que la gran recesión iniciada en 2008. “Va a venir otra crisis, pero será menos profunda. En la primera, las empresas ya hicieron los deberes: arreglaron balances, ajustaron plantillas y redujeron deudas. Es previsible una desaceleración económica, que se verá acelerada por el coronavirus”, recalcó.

Fernando Fernández, profesor de Economía del IE Business School, recomendó no sacar conclusiones prematuras ante la falta de certidumbre. “La crisis del coronavirus está cuestionando las cadenas de suministro globales y si es buena idea tener las producciones deslocalizadas en otros países”, recalcó. En su opinión, la gran incertidumbre se encuentra en conocer el perfil de la crisis y la posterior recuperación. “Aún no se sabe si va a ser una crisis con forma de V (caída rápida del PIB y posterior recuperación con la misma intensidad) o en forma de U (caída profunda y dolorosa) o si de la U se va a pasar a una L (recesión profunda y prolongada)”, aseguró.

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Entre los factores que pueden provocar un mayor o menor impacto económico destaca la capacidad y la coordinación entre países para controlar la propagación del virus, con el fin de aislar regiones con menos recursos para hacer frente a una pandemia. Santiago Carbó, catedrático de Economía de CUNEF y director de Estudios Financieros de Funcas, consideró que si no hay una mutación del virus, el impacto será limitado. “La gran duda está en si llegará de forma masiva a África. En cualquier caso creo que la crisis que viene no será tan grave como la anterior. Pero algunas de las medicinas administradas, como los bajos tipos de interés, han hecho que haya empresas zombis en la Unión Europea, que están muy rezagadas en digitalización o energías limpias respecto a EE UU o Asia”.

El impacto de la crisis desatada por el coronavirus afectará en mayor o menor medida del peso en la economía mundial. Un protagonismo que ha cambiado de forma vertiginosa en los últimos 20 años y que ha llevado, por ejemplo, a China a controlar el 15% de las exportaciones mundiales o el 53% de la producción mundial de acero. “Esa tendencia hacia la globalización de las cadenas de valor ha sido desencadenada por la tecnología y ha beneficiado a China y sus socios en la región, por lo que el impacto más directo del coronavirus se ha producido en Asia”, remarcó Francisco Pérez, catedrático de Análisis Económico de la Universidad de Valencia y director de investigación del Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie).

En su opinión, el tamaño alcanzado por la economía china es el que le permite disfrutar de los vientos de cola cuando la coyuntura mundial es favorable, pero la que le perjudica cuando vienen de cara. “Da la impresión de que China consigue velocidad de crucero gracias a su tamaño en la economía global, mientras que en la Unión Europea no aspiramos a eso”.

Fuente: Cinco Días