Las movilizaciones del campo continúan adelante. Y con más intensidad si cabe. Este martes (día en el que se reúnen las organizaciones agrarias con el Ministerio de Trabajo), agricultores y ganaderos se han propuesto parar Extremadura para exigir una solución para un sector en crisis. Y lo están consiguiendo con al menos 12 cortes de carretera en la región. Algo que se repite en distintos puntos de España para presionar en la negociación con el Gobierno.

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Uno de los cortes programados, en la A-5 a la altura de Navalmoral de la Mata, ha paralizado el tránsito de la vía en ambos sentidos desde las 11.05. “Llevamos años perdiendo dinero, en los que no se paga un precio justo por lo que se produce”, reclama José Antonio Lorenzo, de 47 años, presente en la protesta. En su caso, se dedica a la producción de frutas y hortalizas. El sector reclama un precio justo desde hace años, aunque ahora parece que su voz ha llegado con más fuerza a la Administración. “El campo ha sido siempre muy paciente. Pero la situación ya es insostenible”, explican varios agricultores al unísono.

El punto de encuentro, donde se han dado cita cientos de agricultores y ganaderos, era la estación de servicio El Cerrillo (cerca de Navalmoral). Y a unos cuatro kilómetros de allí comenzaron su camino por la A-5 decenas de tractores para cortar el tráfico. Poco después de las doce han empezado a llegar los primeros vehículos al punto del corte de tráfico, a la altura de la estación de servicio. Los manifestantes hacían sonar en todo momento bocinas, bidones de metal convertidos en tambores y cencerros. Y al grito de: “El campo unido jamás será vencido”, “hay que luchar por los precios” o “si el campo muere, la ciudad no come”. Todos los manifestantes han ido ataviados con chalecos amarillos, para hacerse visibles tanto como su protesta. Un color que da cierto temor al Ejecutivo, ante la posibilidad de que este movimiento por todo el país acabe siendo similar al de los chalecos amarillos en Francia.

«Los agricultores estamos cabreados», asegura José de Léon, de 65 años y toda una vida dedicada a la tierra. Es uno de los cerca de 300 trabajadores del campo que mantienen cortada la autopista A-5 que une Madrid con Lisboa en el kilómetro 407, el desvío que lleva al centro comercial El Faro, en Badajoz. Sus reivindicaciones son sencillas: poder vivir dignamente, lo que significa subir el precio de sus productos para ser competitivos y que el Gobierno se comprometa a cambiar la legislación y hacer una ley más justa y que impida el abuso de la industria y la distribución, explica Ignacio Huertas, secretario general de UPA-UCE.

Agricultores cortan una carretera en Extremadura.Agricultores cortan una carretera en Extremadura.

El ambiente es tranquilo, pequeños grupos de manifestantes cortan el paso a una larga fila de camiones y coches que continúan llegando y son obligados a situarse a un lado de la calzada hasta nueva orden. Todos los agricultores coinciden en un punto: con menos de mil euros no se puede vivir. Ignacio Monte trabaja en sus jornadas más duras de sol a sol y trae a casa no más de 800 euros al mes. «Esto no es vivir, es sobrevivir», reconoce con resignación.

Una veintena de manifestantes se han separado del grupo que mantiene cortada la A-5 y se ha dirigido a la salida que lleva a la antigua N-5 donde mantienen cortados los accesos. «Como te quejes vas con el coche a la cuneta», recrimina un agricultor al conductor de un coche que se queja por los cortes. El claxon es la banda sonora de la manifestación. Todos buscan de dónde viene el sonido. A lo lejos, se acercan los tractores.

Recortes de la PAC

Entre los principales miedos o problemas del sector, aparecen varios nombres propios: recorte a las ayudas europeas (el nuevo presupuesto propone una pérdida del 14% en los fondos de la PAC), una tributación mayor, venta a pérdidas o la subida del salario mínimo. Pero al final, los productores lo resumen en solo una cosa: “El problema no son nuestros trabajadores, a los que hay que pagarles bien porque son uno más de nosotros. Ni que tengamos más costes. El problema es que hay que cumplir unos requisitos y normas que luego no se pagan. Y al final lo que ocurre es que consumimos los productos de fuera, que no cumplen estos mismos requisitos”, añade Lorenzo.

En torno al precio justo de los productos gira la discusión y la sostenibilidad del campo, según los propios productores. Estos reclaman que hay un precio de salida muy bajo que en el supermercado puede crecer hasta el 500%, como en el caso de las naranjas, según el índice de precios en origen y destino de los alimentos (IPOD) que elabora la COAG, una de las organizaciones agrarias que está siendo muy activa en la negociación con el Gobierno y las protestas del campo.

De esta forma, prácticamente todo el margen de beneficio se lo comen intermediarios entre el productor y el consumidor. Es decir, los posibles aumentos de precio no repercuten en los ingresos de los trabajadores. Según este índice, la naranja sale del campo a 0,25 euros el kilo y se vende al consumidor a 1,60. La patata, de 0,17 euros el kilo a 1,25. El brócoli, una de las producciones importantes en el campo extremeño, sube por ejemplo un 429%, según el índice.

Día de movilizaciones

Los agricultores extremeños tenían previsto cortar 12 carreteras en otros tantos puntos de la región desde las diez de la mañana. Las organizaciones APAG Extremadura Asaja, Asaja Extremadura, UPA-UCE Extremadura y COAG han sido los convocantes de esta protesta.

La Delegación del Gobierno autorizó siete cortes en la provincia de Badajoz y cinco en la de Cáceres. En la primera, los cortes estaban previstos en la N-432 (Km 131-132) en el cruce de Berlanga y Valverde de Llerena; en la N-430 (KM 183) en el puerto de Los Carneros; en la A-66 (Salida 648 sentido Sevilla) Almendralejo Norte; en la carretera N-435 (cruce con la EX101) Fregenal de la Sierra; en la Ex 104 (Cabeza del Buey) en el cruce de Benalcázar-Pozoblanco, y en la A-5 (km 407) Badajoz, a la altura del Centro Comercial El Faro.

Mientras, en la A-66 y la A-5 se preveían intervenciones en un solo sentido, en dirección Sevilla y Lisboa, respectivamente, con cortes de diez minutos cada media hora, entre las once de la mañana y la una de la tarde.

Por su parte, en la provincia de Cáceres se autorizaron las protestas en la A-5 a la altura de Navalmoral de la Mata, en el cruce de Peraleda; en la A-66, a la altura de Hervás y también en la salida de Casar de Cáceres, a la altura de El Gallo; en la N-521, en Valencia de Alcántara (frontera con Portugal) y la EX A1 (Autovía Autonómica) a la altura de Coria. En los puntos señalados de las autovías EX- A1 y en la A-66, los cortes estaban previstos en un único sentido, en dirección Plasencia y Sevilla, respectivamente, entre las once de la mañana y la una de la tarde, si bien el punto de corte situado en Hervás, se iba a extender de doce de la mañana a dos de la tarde, según estableció la Delegación del Gobierno.

Las movilizaciones han puesto en énfasis en la reivindicación de unos «precios justos» para el campo, así como que «no haya un solo euro de recorte» en el presupuesto de la PAC, según señala el presidente de APAG Extremadura Asaja, Juan Metidiri. El dirigente agrario también ha pedido la creación de una mesa técnica con el fin de «evitar» la duplicidad administrativa y los costes o «sobrecostes» que los agricultores y ganaderos «tienen que aguantar», así como una política exterior «contundente» con el objetivo de que se lleven a cabo los tratamientos de trazabilidad en las producciones. También ha aludido a la situación que los agricultores sufren en la actualidad con los aranceles, ya que «los grandes perjudicados» son «los productores».

Fuente: El País