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Liberbank ha pasado de tener 11 directivos con blindaje en caso de dimisión o despido en 2017 a 26 miembros un año después, según los datos facilitados a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Este cambio coincide con el inicio de las negociaciones de fusión con Unicaja, que arrancaron en la segunda parte del año pasado.

Los altos directivos incluidos y los consejeros cobrarán una anualidad si abandonan la entidad “en determinados supuestos de extinción”. Estos casos son “la dimisión o el despido de forma improcedente o si la relación contractual llega a su fin con motivo de una oferta pública de adquisición u otro tipo de operaciones”, es decir, una opa.

Además, si se les exige un pacto de no competencia, es decir, no trabajar en otra entidad del sector, recibirán otra anualidad. Este segundo pago se dividirá en dos partes y se abonará en el año de la liquidación y en la misma fecha del año siguiente.

El consejero delegado, Manuel Menéndez, tiene un acuerdo por el que si decide extinguir el contrato “en caso de sucesión de empresa en Liberbank o cambio relevante en la titularidad de la misma, o bien es cesado por la sociedad de forma unilateral sin que medie incumplimiento muy grave y culpable”, percibirá una anualidad como indemnización.

Adicionalmente, “existe un pacto de no concurrencia para después de extinguido el contrato” que consiste en otra anualidad de su retribución fija, cuyo pago se dividirá en dos iguales.  En todos los casos, las indemnizaciones están supeditadas a los máximos que establece la normativa.

Fuentes de Liberbank aclararon que se han duplicado la cifra de directivos blindados en 2017 por un cambio de criterio interno, “aunque numéricamente no hay un aumento de personas protegidas. En 2017 se reflejaron en el informe de gobierno corporativo a los ejecutivos del comité de dirección, es decir, estrictamente los de alta dirección. En 2018 se utiliza un criterio más amplio, recogiendo también aquellos que no tienen esa consideración o no forman parte del comité de dirección”. 

Menéndez gana 440.000 euros anuales

El banco especifica que “más que un blindaje, se trata de una cláusula especial para casos concretos, por ejemplo una opa hostil de tal forma que al directivo se le da la posibilidad de desligarse de la entidad y a cambio de dos años de no competencia. Las cláusulas no son de cuantías elevadas”.

Incluso apuntan en el banco que “cualquier directivo con más de nueve años y medio de antigüedad tiene una indemnización legal mayor que la establecida en esta cláusula, por lo que no se puede considerar blindaje”. El salario de Menéndez está en 440.000 euros anuales.

En el caso de Unicaja, solo se incrementa en dos directivos blindados entre 2017 y 2018, aunque los salarios son más altos: Manuel Azuaga, primer ejecutivo, cobró 777.000 euros el año pasado; y el consejero delegado, Enrique Sánchez del Villar, percibió 736.000 euros, entre fija y variable.

Fuente: El País