La energía vive un momento dulce en Bolsa. Desde los mínimos de julio, el índice sectorial en España se anota un 19,38%. Las responsables de este buen comportamiento son las eléctricas, que dejan atrás los temores de 2019, cuando la CNMC anunció recortes de entre el 30% y 40% a los negocios regulados (redes de transporte y distribución). Después de la conmoción vivida en verano –en solo tres sesiones Enagás, Naturgy, Red Eléctrica, Iberdrola y Endesa se dejaron 5.800 millones en Bolsa tras conocerse los primeros borradores con los recortes–, las firmas logran sobreponerse y se convierten en las estrellas del Ibex 35 y responsables en gran medida de que el selectivo haya vuelto a coronar los 10.000 puntos. La circular finalmente aprobada por el organismo encargado de velar por la competencia da lugar a un marco regulatorio más laxo. Los menores recortes al sector por la distribución y el transporte sirven de oxígeno a las eléctricas y gasistas y contribuyen a prolongar la tendencia alcista de los últimos meses.

Una corriente que tuvo ayer su máximo exponente con Iberdrola, Enagás, Endesa y Red Eléctrica que marcaron máximos históricos. No muy lejos se sitúa Naturgy, que en 2019 experimentó uno de los mejores años en Bolsa de su historia. Con una subida del 11,1% en lo que 2020 se aproxima poco a poco a su récord. Sus acciones se sitúan tan solo a 1,48 euros los máximos que tocó el 16 de mayo de 2019: 26,09 euros por título.

Ingresos recurrentes

Las fuertes revalorizaciones que acumulan las eléctricas y gasistas parecen no ser motivo suficiente para propiciar la rotación de carteras desde los activos defensivos a los cíclicos. Los inversores siguen confiando en estas cotizadas. Sus ingresos recurrentes y las elevadas rentabilidades por dividendo se convierten en el cóctel perfecto para saciar el apetito de los inversores de perfil más moderado.

El dividendo es, de hecho, uno de los ganchos que más fuerza tiene en los últimos tiempos. En un entorno en el que los riesgos siguen siendo elevados y la renta fija apenas aporta valor – más del 60% de la deuda soberana europea cotiza a tipos negativos y el 90% está por debajo del 1%–, los más conservadores se ven abocados a recurrir a la renta variable para rentabilizar sus inversiones. Es aquí donde las eléctricas son vistas como las opciones que aportan mayor seguridad. Una idea que es compartida por las principales casas de análisis, que centran las recomendaciones en comprar y mantener títulos de estas compañías en cartera.

Si bien, este buen comportamiento es generalizado, por encima de todas sobresale Iberdrola. La compañía que preside Ignacio Sánchez Galán se anota un 26,86% en lo que va de 2020, subidas que se suman a los ascensos del 36,69% que registró en el año, el mejor ejercicio en Bolsa desde 2006.

La apuesta de la compañía por las energías renovables está resultando todo un éxito y más ahora que la inversión sostenible es uno de los criterios que ganan peso en las estrategias de inversión. En un contexto de preocupación por el cambio climático, la eléctrica recoge los frutos de las fuertes inversiones acometidas en los últimos años. Día a día, marca un nuevo hito y después de que a comienzos de año volviera a superar a Santander en capitalización bursátil, ahora su valor (71.730 millones) es mayor que la suma de BBVA (34.460 millones) y Telefónica (33.910 millones de euros).
Las firmas de análisis se muestran optimistas con la compañía. Las últimas en confirmarlo han sido BNP Paribas y Morgan Stanley, que la semana pasada incrementaron su precio objetivo a 11 euros mientras RBC Markets aconsejó comprar títulos de la compañía. Las recomendaciones de compra suponen el 41,2% del total. El resto de analistas que siguen al valor aconseja mantener en cartera (52,9%) y solo una minoría(5,9%), vender.

El gancho del dividendo

Por debajo de Iberdrola se sitúa Enagás, que ayer subió un 1,3%. Sus ascensos que en lo que va de 2020 alcanzan el 12,66%. La cotizada revolucionó a los inversores con la presentación de los resultados de 2019. La caída del 4,5% del beneficio no fue impedimento para que la empresa incrementara la retribución al accionista. De acuerdo a lo anunciado, Enagás llevará a la junta de accionistas el reparto de 3.138 millones en concepto de dividendo para el periodo 2020-2026. La empresa se compromete en aumentar un 1% anual el cupón, desde los 1,68 euros por título a los 1,74 euros hasta 2023. En los tres años siguientes el importe será como mínimo de 1,74 euros. Esto ha sido suficiente paran que las acciones cerraran ayer en los 25,62 euros, solo un céntimo por debajo de los máximos que marcó el viernes.

La medalla de bronce es para Red Eléctrica, que sube un 11,1% en lo que va de año, ascenso que borra las pérdidas del 3,27% de 2019 e impulsa a las acciones a niveles récord: 19,61 euros. Pero los máximos históricos no se limitan a estas tres cotizadas, a ellas se suma Endesa. Sus títulos finalizaron ayer la jornada en los 26,18 euros. No obstante, sin ajustar su precio por dividendos (en 2014 distribuyó un pago de 13,8 euros por acción con cargo a la compra de Enel de los activos en Latinoamérica) el precio más alto fue el de la opa de 2007: 41,3 euros por acción. Sin abandonar el sector energético, Acciona marcó ayer máximos desde 2008. Citi considera que la compañía cotiza con descuento respecto al sector y aconseja tomar posiciones en el valor. El banco estadounidense le otorga un potencial del 7,2%.

Fuera del sector energético, Cellnex (sube un 27,42% en 2020), Ferrovial (12,9%) y Grifols (8,4%) también están en récords.

Fuente: El País