El consejero delegado de la GSMA, John Hoffman, ha asegurado esta mañana que la cancelación del Mobile World Congress de Barcelona se ha debido a una situación de «fuerza mayor». La declaración es importante porque tras suspenderse la mayor feria de móviles del mundo, ahora el debate está en quién pagará los costes en los que han incurrido las empresas que iban a asistir al evento y con sus palabras Hoffman ha dejado claro que ese será el argumento de la organizadora del Mobile para no pagar indemnizaciones.

El responsable de la GSMA también ha asegurado que aún no han analizado los costes asociados, pero apuntó que en los contratos se suele contemplar la condición de fuerza mayor. Aún así, ha resaltado que la cancelación del evento no ha sido por «cuestiones financieras sino exclusivamente de salud». «Piensen que esta es la mayor feria móvil del mundo y es una feria internacional, donde viene gente de todo el mundo. Si seguimos adelante hubiéramos reunido a miles de personas y ese es el riesgo que queríamos mitigar». 

Hoffman subrayó que la cancelación del Mobile no es nada contra Barcelona o España sino relacionada con el coronavirus. «Las empresas nos mostraron su preocupación. El Mobile es un evento donde no importa tanto la cantidad como la calidad y este año iban a venir 8.000 CEO. Las compañías temían que sus directivos y parte de sus profesionales tuvieran que estar en cuarentena». «Teníamos una gran responsabilidad: la salud era algo prioritario y también salvaguardar la reputación del evento».

Las palabras de Hoffman, sin embargo, chocaron con las de la delegada del Gobierno de Cataluña Teresa Cunillera, que, tras «lamentar la decisión de la GSMA, aunque la respetados», ha asegurado que «con los datos hoy disponibles, no hay peligro de salud pública en España», y añadió, que aunque la OMS ha calificado al coronavirus de Wuhan como un peligro de saluld global «no ha establecido restricciones en el tránsito de personas ni de mercancias». Un punto clave que aprovecharán seguramente las empresas en busca de indemnizaciones.

Cunillera también ha indicado que no hay motivos de salud púbica que puedan «hacer tambalear» otros acontecimientos y que no se ha detectado ningún caso de coronavirus, aunque se mantendrán en alerta. «Estamos, en todo caso, en una situación de alerta baja», ha querido matizar.

El conseller Jordi Puigneró ha admitido que la decisión «no ha debido ser nada fácil» para la GSMA, pero ha insistido en que la anulación no responde a una inseguridad sanitaria sino «al miedo global». Igualmente se lamentó de la cancelación, dado que el Mobile es una «pieza esencial del ecosistema que estamos creando en Barcelona y en Cataluña para situar a nuestra país en la vanguardia tecnológica». «Durante muchos años hemos sido la fábrica de España y ahora aspiramos a ser el laboratorio tecnológico de Europa y del mundo», ha explicado.

En lo que coincidieron todos los participantes en la rueda de prensa ha sido la colaboración que ha habido de todas las administraciones entre sí y con la GSMA y resaltaron el deseo de todas para que esta colaboración continúe y «con total lealtad». «Todos tenemos mucho que ganar y nos toca defenderlo», aseguró.

Tanto el director general de la GSMA, Mats Granryd, como las alcaldesas de Barcelona, Ada Colau, y la de L’Hospitalet, Núria Marín, han destacado la necesidad de trabajar para que la edición del MWC de 2021 sea la mejor edición del congreso de móviles. «Ya hemos empezado a trabajar en ella», aseguraron todos. «El miedo global ha provocado la cancelación de esta edición, pero debemos convertir la crisis en oportunidad», dijo Marín. «Seguiremos trabajando con lealtad para que que el de Barcelona siga siendo la mejor feria móvil del mundo», añadió Puigneró.

Hoffman precisó, no obstante, que la cancelación del Mobile no ha supuesto cambios en el contrato que mantiene la GSMA con Barcelona. «No ha habido ningún tipo de ajustes; el compromiso sigue siendo celebrar la feria en la ciudad hasta 2023».

A preguntas de los periodistas, los responsables de la GSMA han señalado que no ven ninguna razón oculta tras las cancelaciones de las empresas del Mobile. Tampoco si el MWC de Barcelona ha podido ser víctima de la guerra comercial que libran EE UU y China. «Todas las empresas con las que hemos hablado nos han dicho que su preocupación era la salud. Nada más». 

Granryd y Hoffman tampoco han querido valorar las razones que han podido llevar a algunas empresas a cancelar su participación en el Mobile de Barcelona y no en la feria tecnológica ISE que se está celebrando estos días en Ámsterdam y que, pese a alguna baja como la LG, se está celebrando con normalidad. «La GSMA ha tomado la decisión que ha considerado más adecuada en Barcelona pensando solo en la salud, pero no vamos a comentar lo que hagan otras ferias», dijeron. 

El presidente de Fira de Barcelona, Pau Relat, ha admitido la importancia «significativa» del MWC para su organización y aseguró que han trabajado en todo momento para que el certamen se llevara a cabo. Preguntado sobre qué impacto puede tener para la Fira dejar de ingresar los 70 millones que le proporciona el Mobile, Relat ha afirmado que es pronto para detallar el impacto económico, pero subrayó que la Fira no tendrá pérdidas, dado que el ejercicio se presenta con buenas perspectivas. «Hemos trabajado para diversificar nuestro riesgo con salones importantes y esto hará que podamos asumir una circunstancia como esta. Será un año más difícil, pero nuestra solvencia está absolutamente garantizada».

Fuente: Cinco Días