La economía española aguanta en el tercer trimestre del año. Entre julio y septiembre el producto interior bruto (PIB) creció un 0,4% trimestral, la misma tasa que se registró en el trimestre precedente. En tasas anuales la actividad avanzó un todavía vigoroso 2%, también un ritmo similar al del trimestre anterior. No obstante, se trata de las cifras más bajas de crecimiento desde el inicio de la recuperación, allá por 2014. Según los datos adelantados facilitados por el Instituto Nacional de Estadística, han tirado con fuerza el consumo de las familias, la inversión y el gasto de las Administraciones. Por el contrario, las exportaciones caen en medio de la incertidumbre global. 

Fuente: El País