Iberia da un golpe de timón. En un sector que en Europa últimamente se acostumbró a ser noticia por las dificultades de las compañías, que en algunos casos llevaron a la quiebra o desaparición de las aerolíneas -algunas con destacadas trayectorias-, Iberia irrumpe al comprar el 100% de Air Europa por 1.000 millones de euros.

La principal línea aérea de Italia, Alitalia, se encuentra en una compleja situación con un rescate del grupo Atlantia, controlado por la familia Benetton, que no está exento de dificultades debido a las diferencias entre el grupo empresarial y el Estado italiano. 

En Alemania quebró Air Berlin hace poco menos de dos años, una aerolínea que llegó a ser la segunda de Alemania y la séptima de Europa. Este año desapareció otra línea aérea alemana, Germania, que transportaba 4 millones de pasajeros por año. El inconveniente, en ambos casos, era el mismo: la falta de rentabilidad.

En Reino Unido Flymbi quebró en febrero de este año debido a las dificultades financieras que arrastraba y que se acentuaron con el Brexit, según declaró la compañía, que transportó 522.000 pasajeros en 2018. 

También en 2019, en marzo, desapareció la low-cost islandesa Wow Air, que hasta último instante estuvo en negociaciones con la línea aérea de bandera de Islandia, Iceland Air, y con el Estado islandés para intentar un rescate, que finalmente no se concretó.

La aerolínea Primera Air, fundada en Dinamarca y asentada en Islandia, fue otra de las compañías que desapareció (hace un año). La última gran caída fue la sonante quiebra hace poco más de un mes de la británica Thomas Cook Airlines.

Fuente: Cinco Días