Teclear el pedido en Mrsool es solo el primer paso para descubrir por qué la aplicación saudí de entregas se ha hecho más popular en el reino que Uber Technologies y Facebook. La experiencia que sigue recrea el regateo de un mercado tradicional. Una vez que el cliente elige artículos en una tienda o restaurante, las empresas de mensajería pujan por cumplir con el recado, ofreciendo un precio de entrega dentro de determinada banda, que los compradores pueden rechazar si la cotización les parece demasiado cara. El ida y vuelta puede continuar mientras la empresa de mensajería compra y entrega la orden, chateando y compartiendo fotografías o notas de voz.

“A la gente le gusta hacer negocios conversando con los demás”, dijo Abdulrahman Tarabzouni, máximo responsable de STV, un fondo de capital de riesgo de 500 millones de dólares respaldado por Saudi Telecom que hace poco participó en la primera ronda de financiación de Mrsool.

Mrsool, creada en 2015, aprovechó las peculiaridades del mercado saudita mientras la economía atravesaba una importante transformación. Mientras que el sector privado ha tenido dificultades para adaptarse a las grandes iniciativas del príncipe heredero Mohammed bin Salman para que el reino deje de depender del petróleo, el comercio electrónico ha despegado en un país que se ha hecho adicto a los smartphones a medida que cambian los hábitos de compra y los consumidores buscan cada vez más ofertas online.

Entretanto, a medida que los saudíes adaptan el presupuesto de sus hogares a raíz de cambios de políticas, como la creación de un impuesto al valor añadido y la reducción de los subsidios a la energía, más personas tratan de obtener dinero adicional en su tiempo libre trabajando como chóferes o mensajeros.

Toque distinto

Pero lo que impulsó el rápido ascenso de Mrsool es el toque personal que le dio al negocio del comercio minorista móvil. Gracias a eso, tiene 4 millones de usuarios registrados, 150.000 mensajeros y 1.000 millones de riyales (unos 240 millones de euros) en transacciones procesadas solo el año pasado. La App Store de Apple la califica entre las 30 descargas más populares de Arabia Saudita, varios escalones por arriba de Facebook y Uber.

Los fundadores menores de 40 años de Mrsool, Ayman Alsanad y Naif AlSamri, hace poco completaron una captación de fondos de varios millones de dólares, en la que obtuvieron dinero de STV, de la empresa local Raed Ventures y del inversor saudita Mazen Al-Jubeir. Alsanad no accedió a especificar cuánto capital se recaudó.

En una entrevista en las oficinas de la startup en Riad, ubicadas tras una puerta sin letrero encima de un restaurante italiano, Alsanad dijo que quiere que los clientes vean a los mensajeros como si fueran un hermano que viene a rescatarlos. Es un papel particularmente adecuado para un país donde las mujeres tenían prohibido conducir vehículos hasta el año pasado y la mayoría todavía no tiene licencia. Alsanad recordó haber usado Mrsool para entregar leche maternizada a su esposa.

Más de la mitad de los pedidos son de comida, pero también hay demanda de comestibles, medicamentos y regalos como flores o chocolates, dijo Alsanad.

Fuente: Cinco Días