El gigante británico HSBC pretende recortar un 2% de su plantilla este año, lo que supone dejar sin trabajo a 4.000 personas, según ha asegurado este lunes Ewen Stevenson, director de finanzas de la entidad, a la agencia Reuters. Llevar a cabo esta medida, que estará enfocada en reducir puestos de dirección, costará al banco entre 650 millones y 700 millones de dólares (581 millones y 626 millones de euros). En total, HSBC tiene 235.000 trabajadores en todo el mundo.

Este anuncio contrasta con el buen momento que vive el banco, que este lunes ha anunciado un incremento de su beneficio neto del 18,6% en el primer semestre. Al mismo tiempo, el banco ha alertado sobre los crecientes riesgos ligados a la guerra comercial entre Washington y Pekín, el temor a una desaceleración en la eurozona y China, y la posibilidad de una salida desordenada del Reino Unido de la UE. El grupo ha sostenido, no obstante, que su presencia global y su cartera de clientes diversificada contribuirá a mitigar el impacto de una eventual ruptura sin acuerdo entre Londres y Bruselas. Su programa para reducir los riesgos asociados al Brexit está “completado en términos generales”.

El beneficio antes de impuestos en la primera mitad del año fue de 12.407 millones de dólares (11.148 millones de euros), un 15,8% mayor que en los primeros seis meses de 2018, mientras que los beneficios operativos crecieron un 18% hasta los 11.083 millones de dólares (9.959 millones de euros). En su principal mercado, Asia, los ingresos del banco crecieron un 7% interanual, aunque de cara al futuro las perspectivas son “menos seguras”, ha indicado la entidad al detallar sus resultados semestrales.

Europa volvió a situarse como única región en la que HSBC registró pérdidas antes de impuestos, que fueron de 528 millones de dólares (474,5 millones de euros), tras haber registrado ganancias en el mismo período del año anterior.

El grupo ha anunciado también la salida “de mutuo acuerdo” de John Flint, hasta ahora consejero delegado, que deja la empresa tras 30 años “en un buen momento para el cambio” y “preparado para un nuevo reto personal”.

Flint, que será sustituido de forma temporal por el consejero ejecutivo de la sección de banca comercial global, Noel Quinn, llegó al cargo en febrero del año pasado y su desempeño ha sido elogiado este lunes por el presidente de la compañía, Mark Tucker, que ha señalado que los buenos resultados semestrales son un reflejo de sus logros, ha informado Efe.

Tucker ha explicado que la salida de Flint se debe a que la directiva cree que “en el entorno cada vez más complejo y desafiante a nivel mundial en el que opera el banco se necesita un cambio” para hacer frente a los retos futuros y aprovechar las “muy significativas” oportunidades.

Fuente: Cinco Días