Fábrica de Heineken en Madrid, en una imagen de archivo.Fábrica de Heineken en Madrid, en una imagen de archivo.

El proceso de elaboración de los productos que consumimos, incide mucho en la percepción que tenemos de los mismos. Heineken se sube al barco de la elaboración artesanal y ha lanzado 14 nuevas variedades de cervezas en seis meses, en las que pretende retomar los métodos de elaboración artesanales de antaño. En los últimos años, las bebidas lupuladas (variedades hechas a partir del aroma del lúpulo) han alcanzado un consumo de unos 40 millones de hectolitros según los últimos datos de Cerveceros. Entre sus últimas innovaciones más sonadas destaca el Ladrón de Manzanas, que pretende emular el sabor de la sidra. Otra como El Alcázar, cuya preferencia es Jaén supone un guiño a sus orígenes.

Estas nuevas variedades no son algo nuevo. En 2018, la empresa holandesa cerró la compra del 51% del capital de la cervecera artesanal madrileña La Cibeles, cuya marca fue fundada en 2011 y que ha supuesto una de las mayores apuestas cerveceras en la cerveza artesanal en España.

Con estas nuevas opciones, se pretende reavivar un grupo empresarial que, a pesar de haber crecido un 30% en Bolsa respecto al pasado año, no está tan arraigado en la cultura española como si lo está el vino. “El consumidor actual demanda cercanía. El desarrollo de la IPA (India Pale Ale) cuyas cervezas se caracterizan por su intenso sabor y por recuperar parte de su historia cervecera, puede ser un referente de estilo a la hora de consumir cerveza para los jóvenes del futuro. Lo hemos visto en otros países y en sabor y experiencia es diferente”, ha resaltado Marta García, directora de Marketing en Heineken España, durante una reunión celebrada este mediodía.

Entre uno de los principales retos de la marca cervecera se encuentra el de “llegar a otro tipo de paladares”. “Queremos conseguir experiencias más elevadas, salir de la clásica experiencia de beber cerveza, llegar más allá. Y con las cervezas artesanales, se nos han abierto unas oportunidades de consumo que no teníamos”, ha subrayado García.

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En cuanto a preferencias cerveceras por comunidades autónomas, mientras que en “zonas del norte de España como Cantabria o País Vasco prefieren un tipo de sabor del producto más intenso”, debido al clima, otras como las “andaluzas siguen siendo muy fieles a cervezas como Cruzcampo”. No obstante, a pesar de que “España es un país de gastronomía local”, se está empezando a romper poco a poco la segmentación”, ha explicado. Algo similar sucede en cuestión de género, en el que el porcentaje de mujeres que consumen cerveza en España, cuyo índice es superior al de los hombres, está comenzando a igualarse.

Heineken, que cuenta con 165 fábricas en más de 70 países en todo el mundo, “ha crecido en cuanto a innovación tras la crisis económica” tal y como ha anunciado su directora de Marketing. El principal punto de mira de la empresa es que estas cervezas artesanales se conviertan en “las cervezas de la próxima generación”, según ha indicado la directora en innovación Sagrario Sáez. Otras marcas líderes en el sector en España como Mahou San Miguel o Damn tambiéb se han sumado a la fabricación de cervezas lupuladas.

Fuente: Cinco Días