El vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE), Luis de Guindos, se ha estrenado en un acto de relevancia con un discurso de calado. Tres días después de publicar los test de estrés que han medido la capacidad de resistencia de los bancos a una recesión, ha echado un jarro de agua fría al optimismo de algunas entidades al afirmar: «Los bancos con índices de capital en el escenario adverso por debajo del 9%», que es el caso del BBVA, con un 8,8%, y Sabadell, con un 7,58%, «muestran una posición de capital más débil, aunque aún satisfactoria. Estas 12 entidades, que representan casi el 40% de los activos totales del sector, deberían aumentar la solidez y mejorar las posiciones de capital para enfrentar los desafíos futuros y, por lo tanto, serán monitoreadas de cerca», según el discurso pronunciado en Bruselas que aparece en la web del BCE.

En la primera reacción de un organismo oficial tras las pruebas a la banca del viernes pasado, en las que no había aprobados ni suspensos, Guindos pone el listón de las entidades fuertes en más del 9% de capital CET 1 en el escenario adverso. El comentario no deja en un lugar tranquilizador a CaixaBank, que es el primero que supera el 9%, con un 9,11%, ni al Santander, que está en el 9,20%, también cerca de la barrera del vicepresidente.

CaixaBank y Santander están en otro grupo, «que debe reducir sus vulnerabilidad», comentó Guindos tras los test de estrés realizados por la Autoridad Bancaria Europea (EBA), en colaboración con el BCE. «En la segunda categoría hay 12 bancos tenían índices de capital básico entre el 9% y el 11%, lo que representa alrededor del 45% del total de activos. Estos bancos mostraron un grado razonable de resistencia en general. Sin embargo, algunos de estos bancos aún tienen trabajo que hacer para mejorar la capitalización y reducir su vulnerabilidad al estrés».

Guindos comienza el discurso sobre los test comentando que la mejora en la fortaleza de los bancos de la zona del euro «se debe a la fuerte acumulación de reservas de capital en los últimos años». Apunta que el índice de capital promedio de la prueba se ubicó en 13,7%, frenta al 12.2% en 2016. Tambien apunta que los bancos entraron en el ejercicio «en mejores condiciones que antes debido a la progreso de las condiciones económicas y a sus continuos esfuerzos para reducir los activos heredados».

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En segundo lugar, Guindos admite que estas pruebas han sido más duras que las de 2016 en cuanto al castigo aplicado al PIB, a la vivienda y a la Bolsa.  Y dice:»El desafío del escenario de 2018 era que el punto de corte era inusualmente temprano, por lo que no tuvo en cuenta los eventos más recientes, en particular los desarrollos en los mercados emergentes y los diferenciales soberanos». Según los expertos consultados, esto supone que la situación actual de los bonos soberanos italianos, así como el comportamiento de algunos países, como Brasil o Turquía, están peor de lo calculado hace un año para los escenarios adversos.

El 40% del sector está débil

No obstante, tras las pruebas de estrés, el BBVA recordó que la EBA no había tenido en cuenta la venta del 68,19% en su filial chilena a Bank of Nova Scotia (Scotiabank) por algo más de 1.873 millones de euros el pasado mes de julio, cuyo impacto positivo en su ratio de capital CET1 ‘fully loaded’ ha sido de 50 puntos básicos.

Por su parte, Sabadell hizo hincapié en que ya no tiene parte de los costes de su filial TSB en el Reino Unido cargados en la prueba y que ha vendido carteras de activos inmobiliarios, que consumían capital. Estos elementos positivos sobre su capital no se han considerado en el test de estrés y le harían aumentado el capital en el escenario adverso para 2020, según la entidad.

El mensaje es de gravedad, no solo por afectar al segundo y quinto banco de España, sino porque incluye a gigantes europeos como el Deutsche Bank, Société Générale, BNP Paribas, Lloyds y Barclays, entidades que por su tamaño son casi imposibles de rescatar. Estos cinco grandes, y otros más como el Bank of Ireland, están entre los más importantes de Alemania, Francia y el Reino Unido. Además, como recuerda Guindos, estas 14 entidades débiles representan el 40% de los activos del sector europeo, otro factor inquietante si se desacelera la economía europea en paralelo a que el BCE deje de comprar activos financieros en el mercado. 

La EBA no estableció un umbral para aprobar o suspender su examen, aunque el mercado, del mismo modo que en los anteriores test de estrés, toma como referencia de la solidez de las entidades con una ratio del 5,5% de capital de máxima calidad CET1 en el peor escenario. Ninguna entidad logró un resultado por debajo de esa cifra. De hecho, solamente tres entidades se situaron por debajo del 7%: Lloyds (6,8%), Banco BPM (6,67%) y Barclays (6,37%).

«El alto nivel de resiliencia del sistema bancario de la Zona euro no debería esconder el hecho de que permanecen ciertas áreas vulnerables», ha alertado el banquero español, tras indicar que los resultados de los bancos supervisados por el BCE han «mejorado» en comparación con los test de estrés de hace dos años.

Fuente: El País