El expresidente de BBVA Francisco González ha roto su silencio desde que abandonó la entidad en diciembre de 2018. González reacciona a la imputación del banco por cohecho, revelación de secretos y corrupción en el ‘caso Villarejo’, y, a través de un comunicado, pide deslindar posibles irregularidades individuales de la actuación de BBVA, que califica de «intachable» y «por encima de lo exigible» en materia de gobierno corporativo.

«Considero muy importante afrontar la investigación abierta con total transparencia, y ayudar a deslindar posibles actuaciones individuales de carácter irregular, si las hubiera, de la actuación del banco en su conjunto que, no me cabe duda, ha sido intachable y con un cumplimiento por encima de lo exigible en materia de gobierno corporativo y cumplimiento normativo», señala.

Tras calificar a BBVA como «una gran institución», con más de 125.000 «excelentes» profesionales en España y en el mundo, millones de clientes, numerosos accionistas y un impacto social «muy relevante», González asegura: «Desde que se abrió la pieza BBVA, he estado máximamente interesado en colaborar con la justicia, con la mayor transparencia y objetividad, con el fin de identificar y esclarecer lo más rápidamente las posibles irregularidades que se hayan podido producir». En una carta enviada el 15 de marzo por González al actual presidente, Carlos Torres, horas antes de la junta de accionistas, renunció “temporalmente” a su cargo de presidente de honor del BBVA y de la fundación mientras dure la investigación sobre el presunto espionaje.

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Confianza en la justicia

«Tengo la mayor confianza en el Grupo BBVA, en sus órganos de gobierno y sus profesionales, y por supuesto, todos confiamos plenamente en que los órganos judiciales esclarecerán cualquier actuación contraria a la legalidad», incide.

González estuvo al frente de la entidad desde enero de 2000 a diciembre de 2018, y describe así su actuación desde que se saltó el escándalo. «En mayo de 2018, nada más tener conocimiento a través de lo publicado en un medio de comunicación de la contratación de la empresa Cenyt, vinculada al excomisario Sr. Villarejo, por parte del banco, impulsé una investigación interna en BBVA para identificar cualquier actuación irregular que se hubiera producido. Posteriormente esa investigación interna fue ampliada, en enero de 2019, por la actual presidencia, encargándose un Forensic, realizado por terceros independientes». No obstante, desde enero pasado, los supervisores, como el Banco Central Europeo, han pedido que se acelere la investigación interna porque «el tiempo es esencial”, recordó el vicepresidente, Luis de Guindos, al BBVA sobre la crisis en torno a las escuchas. 

«Durante mi presidencia en BBVA, hemos trabajado bajo unos estrictos estándares de conducta y hemos actuado dentro de la más estricta legalidad para defender los intereses del banco, esto es, de sus profesionales, sus accionistas, sus clientes y los intereses generales de la sociedad», explica.

Así, González subraya que el banco ha venido colaborando «desde el primer momento» con la investigación judicial y ha aportado toda la documentación en su poder, incluidos los resultados del «profundo y exhaustivo» estudio Forensic, tal y como ha manifestado públicamente el propio banco.

Fuente: El País