“Estamos negociando llevar los patinetes a la mayoría de ciudades”

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Rápidos y ágiles, sutiles y precisos, los patinetes eléctricos han aterrizado en las ciudades animados por la proliferación del sharing como alternativa al vehículo privado en las grandes urbes. Constituida en 2017, la compañía Lime ha experimentado un crecimiento exponencial que le ha llevado a tener presencia en más de cien ciudades repartidas en diez países y erigirse como el líder de un sector en alza.

Fundada en California como una compañía de bicicletas de alquiler, encontró su nicho de mercado en los patinetes eléctricos. Tras una primera ronda de financiación en la que obtuvo 12 millones de dólares, comenzó a operar en pequeñas ciudades. En dos posteriores rondas de financiación, con una recaudación de 225 millones primero y 335 millones después, la compañía se convirtió en un unicornio al alcanzar una valoración de 1.100 millones de dólares (unos 970 millones de euros), con inversores de la talla de Google Alphabet o Uber.

Instalada en las ciudades de Madrid, Valencia y Zaragoza, el director de Lime en España, Álvaro Salvat, asegura que quiere extender el servicio a la mayor parte de la Península.

¿Cuáles son los objetivos que tiene Lime en España?

Queremos solucionar problemas de movilidad. Hemos nacido con el objetivo de desocupar la vía pública, de sustituir los vehículos privados por vehículos compartidos y que tengan mucha rotación. Nosotros venimos del negocio de la bicicleta y la bicicleta eléctrica, pero nos dimos cuenta de que la rotación que tenían era muy baja.  Teníamos un aparato que estaba todo el día en la calle y no se movía lo que debería. Dimos un paso más allá y con el patinete, que tiene mayor autonomía, menor tamaño y mucha más rotación, hemos conseguido que estén en la calle moviéndose. Además, por la noche hacemos la retirada de toda la flota, con lo cual el impacto que tiene es solo por el día.

Actualmente, en España tienen presencia en Madrid, Zaragoza y Valencia, ¿esperan entrar próximamente en más ciudades?

Nuestro objetivo es tener presencia en la mayor parte de España y estamos en conversaciones, negociando con la mayoría de ayuntamientos para llevar los patinetes eléctricos a sus ciudades. Sacaremos el servicio próximamente. A nivel mundial, nos contactan a diario para llevar los patinetes y de España llegan propuestas semanalmente.

Hasta ahora, en España se han encontrado con una falta de regulación sobre los patinetes en las ciudades. ¿Cómo han sido las conversaciones con los ayuntamientos para entrar a operar?

Ha sido como hacer un traje a medida. Hacemos una propuesta ad hoc para cada ciudad. Nosotros contactamos con un ayuntamiento, preguntamos qué quieren y cuáles son los retos de movilidad. Si un ayuntamiento tiene un problema con el uso de aceras, desde Lime no recomendamos usarlas; si el problema es el aparcamiento en un espacio público, podemos trabajar en instalar zonas de estacionamiento designadas; si hay un problema de tasa de ocupación, podemos crearla; si quieren que compartamos datos, lo tenemos; si quieren limitar el uso porque algunas ciudades han pedido que no haya un uso turístico, también se puede adaptar.

Nada más aterrizar en Valencia el ayuntamiento les retiró los patinetes de la calle, ¿cómo fue la negociación para poder ofrecer el servicio?

En Valencia no había una comunicación fluida y estuvimos dos meses sin hablar con ellos. Ante esa falta de comunicación, tomamos la decisión de lanzar el servicio, pero fue un paso con el que el ayuntamiento no estaba de acuerdo. En cuanto se abrió el canal de comunicación decidimos hablar, resolverlo y operar de forma legal. Lo que hemos querido siempre es que se regularice el patinete. Nosotros mismos propusimos hacer una tasa autorregulatoria para Valencia.

¿Qué trabas han encontrado en los ayuntamientos para poder llevar el servicio?

Más que trabas, el reto es que es un negocio nuevo, existen interrogantes y no siempre es todo perfecto. Para nosotros, lo ideal sería tener una normativa a nivel nacional. Cada ciudad tiene su problemática y siempre abogamos por la colaboración. En Madrid hemos hecho 400.000 viajes y periódicamente compartimos las métricas con el ayuntamiento para que vean cómo funciona nuestro sistema y para que sirva de complemento para construir la Madrid del futuro. Se puede saber quién va de un punto a otro y los datos sirven para hacer una ruta de carril bici, de metro o de autobuses. Sabemos que si no vamos de la mano, va a ser muy difícil construir algo.

En las últimas semanas se han detectado casos de patinetes en los que las baterías se incendiaban y algunos se partían por la mitad, ¿ha habido algún vehículo afectado en España?

Esto ha ocurrido en una parte ínfima de nuestra flota y ha sido por un problema con el proveedor Okai. Aunque sea una cantidad muy pequeña de los vehículos, no hemos escatimado en seguridad, hemos retirado todos los patinetes proporcionados por Okai y los hemos repuesto. Que yo sepa, en España no ha habido ninguna incidencia. La parte de Okai es muy pequeña en relación con el resto de proveedores y esos patinetes los hemos reemplazado con flota nueva, que es una versión mejorada, más segura y con mejor equipamiento.

¿Cómo valora la aceptación que ha tenido Lime durante los primeros meses en España?

Es muy buena. Vinimos aquí apostando por Madrid, sabiendo que es una ciudad con cierta madurez en el sharing, aunque el patinete era una incógnita. Hasta ahora ha sido un éxito rotundo, por encima de las previsiones, y ya nos han pedido ampliar el servicio en diversas zonas. A nivel global, en julio llegamos a seis millones de viajes, en octubre alcanzamos los diez millones y a principios de noviembre estamos en veinte millones. No sabemos el crecimiento exponencial, pero hay mucha más demanda que la oferta que podamos brindar ahora mismo.

Entonces, ¿tienen pensado aumentar la flota de patinetes en Madrid?

Vamos a ir de la mano con el ayuntamiento. Si percibe que es positivo para la ciudadanía, lo aumentaremos, y si no, obviamente, no. Estamos en conversaciones para ver cuál es la capacidad que tiene Madrid para absorber patinetes y cómo podemos trabajar cada uno de los operadores de la mejor forma y decirle la viabilidad y beneficios de tener el proyecto de Lime en la ciudad.

La competencia ha aumentado en las últimas semanas, ¿les resta la posibilidad de aumentar la flota?

La competencia siempre es bienvenida porque nos hace mejorar y que el usuario sea el que elija. Nosotros creemos que tenemos que liderar todo el movimiento de seguridad. Vamos a hacer una campaña en la que hemos invertido tres millones de dólares, que se llama Respect the ride, y regalaremos cascos para fomentar su uso y trasladar la regulación al usuario.

¿Con cuántos trabajadores cuenta Lime en España?

En Madrid tenemos una plantilla bastante amplia, de 50 trabajadores. Es un modelo de negocio que genera muchos empleos. Hay mucho trabajo operativo detrás, los patinetes tienen que estar atendidos las 24 horas, con ayuda telefónica y apoyo.

Fuente: Cinco Días

2018-11-24T09:16:16+00:00