Un incendio fortuito calcinó el 6 de junio de 2018 la principal fábrica de pan y tartas del grupo de Mercadona en Puçol (Valencia) sin producir ningún herido. Pese a los daños materiales provocados por el siniestro, desde el punto de vista contable el incendio ha supuesto un beneficio de 93,6 millones para el grupo de Mercadona gracias a unas indemnizaciones de 113,6 millones, según se recoge en las cuentas consolidadas de Inmo Alameda, la cabecera del grupo, depositadas la semana pasada en el Registro Mercantil de Valencia.

«El grupo ha percibido de la entidad aseguradora las correspondientes indemnizaciones por las pérdidas sufridas, en virtud de las pólizas de seguro mantenidas con la misma», señala Inmo Alameda en la memoria de sus cuentas anuales.

El grupo propiedad de Juan Roig detalla a continuación que las indemnizaciones recibidas suman 113,612 millones de euros. La destrucción de la planta ha provocado dar de baja a la misma en las cuentas, lo que ha supuesto un deterioro de inmovilizado material de 15,33 millones, que era el valor al que tenía contabilizado el grupo de Mercadona la panificadora de Puçol.

Además, hay que tener en cuenta gastos en servicios profesionales independientes aparejados al siniestro por importe de 2,586 millones, otros ingresos y gastos por un importe neto negativo de 224.000 euros y la baja de la totalidad de las existencias que tenía la planta por importe de 1,9 millones de euros.

El resultado final de todo ello es un impacto contable positivo a favor del grupo de Mercadona de 93,6 millones de euros, que ha permitido en parte que Inmo Alameda, la cabecera del grupo, casi triplique su beneficio consolidado atribuible, que pasa de 133 a 370,8 millones.

La sociedad propietaria de la planta, Forns Valencians, Forva, que forma parte del grupo controlado por Juan Roig, ha pasado de contribuir al resultado consolidado con unas pérdidas de 31,5 millones en 2017 a hacerlo con un beneficio de 65,059 millones como consecuencia del siniestro.

El grupo de Mercadona hizo un esfuerzo por recolocar a toda la plantilla de la fábrica incendiada en otras compañías del grupo.

Fuente: Cinco Días