La promotora inmobiliaria Metrovacesa, participada por el Santander (70,3%) y el BBVA (29,64%), confirmó ayer de forma oficial que saldrá a Bolsa mediante la colocación de acciones entre inversores institucionales. La compañía, que aglutina una cartera de suelo de 6,1 millones de metros cuadrados, equivalentes a 37.500 unidades residenciales, calcula que el valor bruto de esos activos es de 2.600 millones. Y avanza que el negocio bruto esperado por edificar esas viviendas asciende a 11.700 millones, según la estimación de la consultora CBRE.

Metrovacesa no concreta aún cuántas de las acciones de Santander y BBVA se pondrán en oferta en la vuelta de la compañía al mercado bursátil. La promotora inmobiliaria dejó de cotizar en 2013 cuando las entidades financieras refinanciaron su deuda y tomaron el control. La empresa que volverá a Bolsa es distinta de la que cotizaba en 2013, ya que en octubre de 2016 traspasó su negocio patrimonialista a Merlin y su cartera de viviendas finalizadas a Testa, quedándose con la cartera de suelo y obras en curso. 

En el anuncio previo, remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), Metrovacesa indicó que, además de permitir al Santander y el BBVA rentabilizar su inversión en la sociedad, también espera ampliar su base de accionistas y mejorar el acceso a los mercados de capitales, incluidos instrumentos de deuda, para financiar así sus planes de crecimiento.

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La junta de accionistas de Metrovacesa aprobó el pasado 19 de diciembre el retorno de la compañía a Bolsa. Según indicó ayer la compañía, el proceso de aprobación del folleto de la oferta y la admisión de ésta, en el que se incluirán detalles adicionales, se encuentran en curso
5.000 viviendas al año.

Según la última valoración, la cartera de suelo residencial en propiedad tenía un valor bruto de 1.900 millones de euros, un 73% del total de los suelos, de los que 1.300 millones eran finalista (suelo ya listo para solicitar la licencia de obras). El resto de los activos corresponde a suelo de uso terciario.
El objetivo de la compañía es desarrollar el suelo residencial para alcanzar una tasa de entrega de viviendas de entre 4.500 y 5.000 unidades al año, una velocidad de crucero que espera lograr en 2021.

El 67% de su cartera de suelos está en grandes ciudades, como Madrid, Barcelona, Málaga, Valencia o Sevilla, un 20% en destinos turísticos y un 13% en localidades menores. También tiene 34 fincas de suelo de uso comercial (principalmente oficinas) que representan el 27 % del valor bruto de todo su suelo, situadas principalmente en Madrid y Barcelona.

Fuente: El País