El Santander ha presentado este miércoles un nuevo plan estratégico para los próximos años, (no concreta periodo más allá de «medio plazo»), con el que prevé invertir hasta 20.000 millones de euros en cuatro años en tecnología y digitalización para impulsar la rentabilidad, el crecimiento y la eficiencia con un ahorro de costes operativos «anuales progresivos de 1.200 millones» de los que Europa soportará 1.000 millones. No se ofrecieron datos sobre posibles cierres de oficinas ni reducción de plantilla en España, algo que el mercado está esperando, pero sí se dice que las sinergias esperadas por la integración del Popular (adquirido en junio de 2017) se han incrementado en 250 millones sobre los anunciados, que eran de 500 millones. Estos 250 millones suponen el 50% de los gastos del Popular.

Respecto a los 20.000 millones de inversión, el banco no especifica cuánto aumento suponen sobre la cantidad actual, aunque aclara que de los 5.000 millones anuales, 3.000 millones se dedicarán al gasto corriente en tecnología. Lo que espera el Santander es que cada año baje más el coste de la tecnología para tener más margen para invertir en digitalización.

Sobre el ratio de capital de máxima calidad, CET 1 fully loaded, uno de los puntos sobre los que había más expectativa en los mercados, señala que «se mantendrá entre el 11%-12%» en este periodo. El año pasado lo cerró en el 11,30% y algunos analistas esperaban que anunciara un incremento del capital para los próximos ejercicios.

El objetivo de la digitalización es «mejorar la experiencia del cliente y aumentar su vinculación, además de reducir los costes», apunta el banco. Las medidas que tomará la entidad que preside Ana Botín serán lanzar un servicio digital internacional de pagos con transferencias internacionales, una plataforma de comercio global para pymes y otra enfocada a los medios de pago con datáfonos y tarjetas. El grupo aspira a tener 50 millones de clientes digitales y 26 millones de usuarios vinculados. El banco afirma que elevará el porcentaje de los beneficios dedicado a dividendos a entre el 40% y el 50% frente a una media actual del 30% al 40%, según la presentación de Botín.

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En cuanto a la eficiencia, que refleja lo que se gasta por cada cien euros que se ingresa, la entidad se ha puesto como meta mejorarla hasta el 42%-45% frente al 47% actual por la caída del gasto y la subida de los ingresos. Por lo que respecta a la rentabilidad sobre el capital tangible (ROTE por sus siglas en inglés), el objetivo es situarlo entre el 13%-15% a medio plazo, frente al 11,5% de 2018.

Horquilla de objetivos

El Santander celebra hoy en Londres su Investor day, una jornada en la que se dan a conocer a los actuales y potenciales inversores sus planes a medio plazo para impulsar el negocio, en los que priman las iniciativas digitales. Este plan era el que debía haber presentado Andrea Orcel, el directivo de UBS que el Santander anunció haber fichado en enero, aunque finalmente no fue así por la elevada indemnización que había que pagarle, según dijo el banco. El consejero delegado sigue siendo José Antonio Álvarez, que ha ocupado este cargo en los últimos años. La entidad no ha fijado un plazo concreto de tiempo en el que espera lograr los objetivos, que tampoco son fijos, sino una horquilla de cifras y no hay datos sobre el beneficio por acción al que aspira el banco. En 2018 el Santander ganó 7.810 millones, un 18% más, por el tirón de Brasil y España 

«La tecnología está cambiando la banca como la conocemos, por eso estamos preparando a Santander para aprovechar las enormes fortalezas que tenemos en el grupo», apunta Botín en una nota del banco. «Esto nos ayudará a aprovechar al máximo las oportunidades y ser líderes digitales del sector financiero en la próxima década», continúa la presidenta. El banco ha creado una nueva unidad de negocio global «que aprovechará la gran oportunidad que tenemos en los servicios de pagos: Santander Global Payments Services, que estará liderada por Javier San Félix, e incorporará y gestionará las plataformas», indica la entidad. 

La piedra angular de la plataforma abierta de servicios financieros del Santander serán los pagos, con un crecimiento esperado de los ingresos del 9% anual, dice el banco. El Ibex 35 arrancó la sesión con una subida del 1% y el Santander se alzaba un 1,87% tras presentar las previsiones a los mercados.

Liderazgo en pymes

Según la presentación de José Antonio Álvarez, el objetivo en España es «mantener el liderazgo en pymes aprovechando el conocimiento del Popular», y apostará por el crédito al consumo, pagos, seguros y gestión de patrimonios. España es uno de los países en donde el grupo espera incrementar más los beneficios ya que la rentabilidad del capital tangible (ROTE) esperada debe estar en el 14%-16% frente al 11% actual. Los ingresos deberían elevarse en un dígito y el coste del crédito «debería ser estable», lo que supone que no esperan que suba la morosidad.

Brasil, el país estrella del grupo porque obtiene un tercio de todo el beneficio, las expectativas son modestas en cuanto al aumento de la rentabilidad: ahora es del 20% y solo se dice que «se espera superarla», sin más cifras. En México incluso se contempla una reducción del ROTE, ya que pasaría del 20% actual a una banda del 19%-21%. Algo similar sucede con la división de Santander Consumer, dedicada a la financiación de coches por toda Europa, que caería su rentabilidad desde el 16% al 14%-15% futuro.

La filial del Reino Unido, antes uno de los motores de beneficios del Santander, ahora tiene una meta menos ambiciosa: elevar de uno a tres puntos la rentabilidad. Estados Unidos, que ha dado quebraderos de cabeza al banco en el pasado, ahora será una filial de crecimiento al pasar del 8% de ROTE actual al 11%-13% futuro, tras ajustar el exceso de capital que tiene en estos momentos. En resumen, Europa y Estados Unidos elevarán más la rentabilidad del grupo que Latinoamérica, según las previsiones del banco.

Nuevo puente de mando

El Santander también ha anunciado cambios en su estructura organizativa «para simplificar la gestión y los reportes, e impulsar la agilidad», dice el banco. Álvarez estará al frente de la estructura de las tres grandes regiones, que se dividen en Europa, Sudamérica y Norteamérica.

En la primera el responsable será Gerry Byrne, que tendrá bajo su control España, Portugal, el Reino Unido, Polonia y Consumer Finance. Byrne era hasta ahora jefe de Polonia. Sergio Rial, responsable de Sudamérica, controlará Chile, Argentina, Uruguay y la región andina, así como Santander Brasil. Hérctor Grisi Scott Powell serán corresponsables de Norteamérica, y seguirán como jefes de México y Estados Unidos respectivamente. Todos los responsables reportan al consejero delegado que, a su vez, depende de la presidenta ejecutiva.

Además, la entidad ha comunicado que Rodrigo Echenique, actual presidente de Santander España, dejará sus funciones ejecutivas el 1 de mayo, aunque seguirá siendo presidente no ejecutivo de la entidad y consejero del banco.

En otra nota de prensa sobre los cambios de organigrama, Botín dice. «Yo continuaré siendo responsable de liderar el proceso para los nombramientos del equipo directivo global (Promontorio) consultando con José Antonio y, cuando corresponda, con Gerry, Sérgio, Héctor y Scott».

Fuente: El País