El Banco Santander obtuvo un beneficio neto de 5.742 millones de euros en los nueve primeros meses del año, un 13 % más que en el mismo periodo de 2017. Todos los márgenes de la cuenta de resultados descienden, pero las ganancias suben al reducir las dotaciones por impagos, ya que ha descendido la morosidad.

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Además, en los nueve primeros meses de 2018 el Santander ha tenido que hacer frente menores gastos de reestructuración y saneamiento, 300 millones, frente a los 500 millones que cargó hace un año cuando compró el Popular. El banco explica que ha cargado 280 millones netos de impactos fiscales por la reestructuración en España, otros 40 millones en el centro corporativo y 20 millones en la filial de Portugal.

La cuenta también se ha visto afectada por la caída de las divisas, pero el banco afirma que mantiene su previsión de aumentar el beneficio por acción más del 10% en 2018, tras elevarlo un 5% hasta septiembre.

El banco ha explicado que el crecimiento de los ingresos en varios mercados como Brasil, España, México y Portugal, y la mejora en la calidad del crédito ha compensado «sobradamente» el impacto de las depreciaciones de algunas divisas como el peso argentino, respecto al euro.

En el tercer trimestre del año, de julio a septiembre, el beneficio fue de 1.990 millones, lo que supone un 36 % más, en tanto que la tasa de morosidad del grupo se ha reducido en 37 puntos básicos y ha cerrado septiembre en el 3,87 %.

Fuente: El País