El Gobierno dice ahora que la subida de las cuotas más altas no está cerrada

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La subida de un 22,3% del salario mínimo provocó la semana pasada bastante confusión sobre qué pasaría con las bases mínimas de cotización de los autónomos y si iban a crecer de forma paralela, como suelen hacerlo. Finalmente, el Gobierno descartó una subida de esa entidad, aunque sí pretende subirlas algo.

Ahora la confusión ha llegado por lo que va a suceder con las bases máximas. El presidente de la Airef, José Luis Escrivá, reveló el jueves en el Congreso que el Ejecutivo planeaba subirlas entre un 10% y un 12%. Esto elevaría de los 3.803 euros al mes de la base actual —sobre esta cantidad se paga un 36,25% en el caso de un trabajador fijo y un 37,5% en los temporales— hasta 4.184,07 ó 4.260,14 euros. Este viernes, en cambio, la ministra portavoz, Isabel Celaa, ha señalado en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros que, “el Gobierno todavía no ha definido las cotizaciones. No las ha definido eso no estaba. Está trabajando sobre ellas. Pero en cualquier caso este asunto tendrá que pasar por el Pacto de Toledo y por la mesa del diálogo social”.

Desde la Airef, fuentes no oficiales han señalado que Escrivá solo transmitió la información que le había comunicado el Ministerio de Hacienda. La subida de cotizaciones máximas también figura en un apartado recóndito del plan presupuestario.

La pensión más alta ya es el 20% más baja que la base máxima

Las bases máximas de cotización, una referencia cercana al salario de los trabajadores sobre la que se calcula lo que se paga a la Seguridad Social, llevan tiempo creciendo más que las pensiones máximas. Esto lima un principio clave de la Seguridad Social, la contributividad: el jubilado cobra según lo pagado. El sistema pretende garantizar esa correspondencia, pero no exactamente al 100% y, menos aún, para los salarios altos. De hecho, a este grupo se le exige que cotice más para redistribuir algo hacia quien menos gana.

Esto se ve con la diferencia entre la pensión máxima (36.121,8 euros al año en 2018) y la base máxima (45.644,4). La primera supone ahora el 80% de la segunda, en 2010 era el 91,1%. Si al final, las bases máximas suben lo que anunció Escrivá y las prestaciones no crecen en paralelo, estas se quedarán en el 70% y la erosión sobre la contributividad se acentuará muchísimo. Una reforma silenciosa.

En la misma línea que Celaa se mostraban fuentes del Ministerio de Trabajo, Seguridad Social y Migraciones. En el departamento que dirige Magdalena Valerio se añade, no obstante, que las bases máximas subieron en los años precedentes (5% en 2013 y otro tanto en 2014) y eso no determinó la evolución posterior del empleo, hubo ejercicios de destrucción y de creación.

Estos capítulos han generado un fuerte malestar en Trabajo por cómo se están transmitiendos los cálculos. Fuentes de este ministerio aluden al debate que hay sobre el incremento de recaudación que puede suponer el incremento del 22,3% del SMI.

Además de la reacción del Gobierno, el anuncio de la subida de las cotización máxima provocó una respuesta airada de las patronales CEOE y Cepyme. “Puede poner en riesgo la recuperación del empleo, en unos momentos en los que se advierten ya signos de ralentización”, señaló la segunda organización, dirigida por el momento por Antonio Garamendi, quien se perfila como el próximo presidente de la gran patronal CEOE.

Esta asociación, por su parte, hizo sus propios cálculos sobre qué impacto tendría sobre las empresas. “El aumento de las cotizaciones máximas de hasta un 12% se traduciría en un incremento de costes de 1.761 millones de euros”, señala CEOE en una nota, en la que rebaja a 1.467 millones el aumento de recaudación si la subida de las cuotas altas es finalmente del 10%.

Estos números no coinciden con los de la Autoridad Fiscal. Una posible explicación podría llegar porque la patronal incluye en sus cálculos todas las cotizaciones que se pagan por trabajadores y empresarios (contingencias comunes, accidentes de trabajo, Fogasa y desempleo), y no solo las que se destinan al sistema de pensiones (contingencias comunes).

La Airef y la patronal tampoco coinciden en el número de asalariados afectados por un incremento de las bases máximas de cotización. La primera cifra en 1,5 millones los trabajadores afectados, según aparece en su presentación en un dato atribuido al Ministerio de Trabajo. Esta cifra coincide con un estudio de CC OO usando datos brutos de la Seguridad Social para 2015 y con otros informes más recientes que usan esos mismos números para 2016. La CEOE rebaja ese dato a un millón.

Al contrario que a los empresarios, a UGT sí le gusta la medida, que está en línea con una de las propuestas de los sindicatos para incrementar los recursos de la Seguridad Social, eliminar los topes en las bases máximas de cotización para recaudar unos más de 8.500 millones. “Situaría el sistema de Seguridad Social español a la altura de los países del entorno europeo”, declaró Pepe Álvarez, secretario general del sindicato.

Fuente: El País

2018-10-26T19:09:55+00:00