Tras las elecciones del 21 de diciembre, “Cataluña está volviendo a la normalidad y eso se nota en las cifras” turísticas. Así lo ha afirmado este martes el ministro de Energía, Turismo y Agenda Digital, Álvaro Nadal, que ha celebrado el aumento de los niveles de ocupación tras los “descensos enormes” de llegadas y precios registrados en los meses de octubre y noviembre. Según Nadal, que no ha ofrecido datos concretos, el nuevo año está trayendo “buenas noticias” al sector turístico en Cataluña, cuyas cifras ya vuelven a ser similares a las de otras comunidades.

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El ministro Nadal ha sido el encargado de cerrar el primer acto del 9º Foro de Liderazgo Turístico, una jornada organizada en Madrid por el lobby turístico Exceltur como antesala de la feria Fitur que se celebra esta semana en Ifema. En su intervención, Nadal ha celebrado las cifras turísticas españolas de 2017, con récord de visitantes —82 millones— y de gasto —83.000 millones—. Sin embargo, ha diferenciado de ese buen momento el “mal último trimestre del año” registrado por el sector en Cataluña, afectado por los atentados del 17 de agosto en Barcelona y Cambrils y, sobre todo, por la inestabilidad del desafío secesionista. Nadal ha mencionado los “descensos enormes” en llegada de turistas y en precios, con que los empresarios reaccionaron a la caída de la demanda. Según el ministro, la caída se mantuvo hasta diciembre, con un “nivel de ocupación bajísimo” en el puente de la Inmaculada, en noviembre.

Sin embargo, tras las elecciones del 21 de diciembre, el ministro ha hablado de “vuelta a la normalidad institucional que se refleja en la calle y en las cifras”. En concreto, ha señalado que han mejorado las cifras de ocupación de “fin de año y Reyes”, que “colocan a Cataluña en una situación similar a la de otras comunidades, sin u comportamiento diferenciado, como en los tres meses anteriores”. Por ello, ha afirmado que “podemos empezar a respirar tranquilos”, aunque aún queda mucho para recuperar el terreno perdido.

Nadal ha señalado los puntos fuertes del presente del sector turístico español, que mejora cada año en visitantes, en ingresos y en aportación a la economía, destacando especialmente su aportación a una balanza de pagos positiva y a la creación de empleo. Además, ha subrayado que el sector se está “diversificando”, creciendo en segmentos como el turismo de compras, el turismo de naturaleza, el gastronómico o el cultural y urbano, sin abandonar el tradicional segmento vacacional, lo que está permitiendo “alcanzar nuevos mercados”, entre los que ha señalado Extremo Oriente, Rusia y Oriente Medio.

Se ha felicitado de que se haya podido atender esa demanda creciente invirtiendo “año a año” en infraestructuras e instalaciones, tanto públicas como privadas. “Si nos hubiesen dicho hace 10 años que tendríamos 82 millones de turistas, habríamos pensado que no podíamos asumirlo”, ha dicho, para admitir, no obstante, “cierta congestión” y problemas como “la mal llamada turismofobia, que yo llamaría vandalismo y ataques sin razón al turismo”. En este sentido, ha mencionado el fenómeno del alquiler de pisos turísticos, al que el lobby Exceltur culpa explícitamente de esos problemas de congestión. Sin compartir explícitamente ese diagnóstico, el ministro sí ha reconocido que debe regularse y ha destacado los dos decretos aprobados por el Gobierno para gravar fiscalmente estos alquileres y para obligar al registro de sus usuarios, como en cualquier hotel o apartamento regulado.

De cara al futuro, Nadal se ha referido a tres ejes. En primer lugar, tratar de que el Brexit no perjudique al sector turístico español, dado que su principal mercado es Reino Unido. En segundo lugar, la energía y el cambio climático. En este sentido, ha lamentado la subida de los precios del petróleo, pero ha puesto el énfasis en aumentar la eficiencia de las instalaciones turísticas, para “dar la imagen de un país que cuida el medio ambiente, que aquí no se tira la energía”. En este punto, ha anunciado que su departamento va a “suprimir la figura del sector de carga, de modo que cualquier empresa pueda vender o ceder electricidad para la recarga de vehículos eléctricos”.

En tercer lugar, ha subrayado la digitalización, proceso que se beneficia del hecho de que España tenga la “mejor red de fibra de Europa y la tercera del mundo, que alcanza al 75% de la población” y que es fundamental para el desarrollo de la tecnología 5G, que multiplica la velocidad y la capacidad de las redes actuales de datos. Ha anunciado que el objetivo de su ministerio es que la banda ancha de al menos 30 megabytes llegue al 100% de la población en 2020, “si no con fibra, con otros medios, como el satélite”.

Fuente: El País