El mercado de acciones de Nueva York arrancó 2018 anotándose un nuevo hito. Si hace justo un año el índice Dow Jones hacía historia colocándose por primera vez por encima de los 20.000 puntos, este lo hace superando la barrera de los 25.000 puntos. Y lo consigue con la remontada más rápida de la historia. Le llevó solo 23 jornadas bursátiles escalar desde el nivel de los 24.000 puntos.

El Nasdaq está también en máximos y supera con comodidad los 7.000 puntos. El S&P 500, que integra a las mayores firmas cotizadas, se colocó en la víspera por encima de los 2.700 puntos. El impulso definitivo para rebasar estos niveles llegó en anticipación del dato de empleo que se publica este viernes. También hicieron de sustento American Express, JP Morgan Chase y Goldman Sachs.

Aunque estos niveles suelen ser vistos en el parqué como algo simbólico, lo que también es cierto que los 25.000 puntos era algo que se veía hace un año como una apuesta arriesgada. La marca psicológica refleja, sin embargo, el optimismo que hay hacia la buena marca de la economía en Estados Unidos y la global. El presidente Donald Trump se apunta el tanto, como fruto de sus políticas.

El incremento de 5.000 puntos en un año es espectacular en términos absolutos. La remontada es del 26% en los últimos 12 meses. El Dow Jones logró marcar 71 máximos consecutivos el pasado año, superando los 69 de 1995. Lo hizo, además, sin que se registraran grandes sobresaltos. Si lo que se toma como referencia es el día de la victoria electoral de Trump, el incremento fue de casi 7.000 ó de un 36%.

El ascenso en el arranque del año sirve, por tanto, para cimentar la tendencia vista a lo largo de 2017. La reciente aprobación de la reforma fiscal podría contribuir a sostener la remontada hasta mediados de año, si la rebaja de impuestos tiene un efecto positivo en los resultados corporativos y en el consumo. La situación, sin embargo, podría ser muy diferente en la segunda mitad, por las elecciones a medio mandato.

Fuente: El País