Uno de los símbolos del parón por la crisis inmobiliaria de la pasada década, el coloso In Tempo en Benidorm, ha resucitado. El fondo estadounidense SVP prevé que en el primer trimestre de 2021 entregará las 256 viviendas del edificio residencial más alto de Europa después de invertir más de 100 millones de euros en comprar y reformar el interior del rascacielos de 200,2 metros de altura. Cinco Días ha accedido a la obra de la mano de Uniq, la promotora a la que el fondo encargó el proyecto de rediseño y comercialización de un gigante que ya dispone de más de un 40% de los apartamentos vendidos. De momento, los empresarios españoles son los principales compradores de viviendas que pueden superar, por mucho, los 1,2 millones de euros, sobre todo en la que serán las más elevadas de Europa.

El estudio que diseñó In Tempo, Pérez-Guerras, debía saber que el rascacielos sería amado u odiado por su tamaño y extraño remate en lo alto. Consta de dos torres gemelas unidas por lo que se ha bautizado popularmente como diamante en la parte superior. De estructura de hormigón, en su fachada brilla el dorado en ventanas y en el cono invertido. Ubicado en la playa de Poniente de Benidorm, su colosal planta destaca incluso en el Manhattan de la ciudad alicantina. “In Tempo es un icono de Benidorm. Lo que más le gusta a los clientes que lo visitan es la altura. Es un edificio único y una inversión única”, resalta Jorge Romagosa, director del proyecto en Uniq.

SVP Global, fondo de Connecticut, hizo su desembarco en Europa con la adquisición del inmueble a Sareb (Sociedad de Gestión de Activos procedentes de la Reestructuración Bancaria) tras pagar más de 60 millones en 2017. La obra del edificio comenzó en 2007 promovido por Olga Urbana. Tras años de problemas, la empresa cayó en concurso de acreedores y finalmente el banco malo, como principal acreedor, se quedó con el gigantesco problema.

Cuando el fondo compró el edificio prácticamente estaba acabado, pero decidió rediseñar los apartamentos y las zonas comunes. “Heredamos un producto muy bueno, pero hemos tenido que actualizarlo a las exigencias del cliente de 2020”, afirma Romagosa. La firma de EE UU invertirá más de 30 millones en esta reforma.

  • El rediseño

De los 269 apartamentos contemplados, el nuevo proyecto los reduce a 256. Entre las novedades, se eliminan los dúplex que iban en el diamante y se incorpora en su interior en la última planta, en la 46, un spa y un gimnasio con vistas panorámicas y que serán los más elevados de Europa, según Uniq. También han quitado el revestimiento dorado de cristal en la fachada del diamante y así ganar terrazas para esas exclusivas viviendas. En la terraza superior, planta 47, habrá cuatro piscinas de hidromasaje, bar de coctelería y zona chill out de uso exclusivo para los propietarios. La piscina de la parte inferior ocupará 800 metros cuadrados, junto al restaurante de la torre. También se ha cambiado el acceso al inmueble, al convertirlo en un atrio que se asemeja al de un resort hotelero de lujo. La obra, encargada a Dragados, estará finalizada a primeros de 2021 y la previsión es que los propietarios cuenten con sus casas en el segundo trimestre.

En la reconfiguración de los apartamentos, SVP y Uniq han decidido eliminar los que no daban al mar. Ahora todos tienen vista a la costa. Comercialmente, han divido el rascacielos en tres sectores. El más elevado –de la planta 37 a la 45– se vende a partir de 1,2 millones. En esa última planta, dentro del diamante, se encuentran las dos casas de mayor tamaño, de 265 metros cuadrados. Su precio es alto secreto. Uniq permite a esos clientes extremadamente vip un rediseño “prácticamente a la carta”. Concretamente son dos empresarios españoles que han reservado el lujo de vivir en la vivienda más alta en Europa, por lo que el importe subirá ostensiblemente.

  • Los clientes y el alquiler

La oferta ha atraído principalmente a clientes nacionales, de Madrid, País Vasco, Castilla-La Mancha y Castilla y León, entre ellos numerosos empresarios, además de nacionalidades como rusos, belgas, alemanes y nórdicos. Sin embargo, el cliente británico, fiel a la Costa Blanca, está desaparecido por el Brexit. Entre la planta 22, los apartamentos, de 75 y 95 metros cuadrados y de uno o dos dormitorios, cuestan entre 350.000 y 490.000 euros. Hasta la planta 22, el precio arranca en 250.000 euros y son los que más éxito están teniendo entre clientes nacionales e inversores.

Precisamente, los promotores están reconduciendo a los inversores para alquiler a esas primeras plantas, porque según su estudio serán las que mejor funcionen en arrendamiento, con cifras de rentabilidad en torno al 8%, según sus datos basados en la patronal local Hosbec. Ahí es donde también surge la novedosa figura del administrador de In Tempo, que a semejanza del director de un hotel de lujo, se encargará no solo de la gestión del edificio sino de la del arrendamiento y servicios exclusivos de conserjería, recogida del aeropuerto o llenado de la nevera entre otros. Esos apartamentos dispondrán de licencia turística y una intranet para gestionar el alquiler.

Fuente: El País