La economía de Estados Unidos cerró el año con la creación de 2,05 millones de empleos. De ese total, 148.000 nuevos ocupados se registraron en el mes de diciembre. La tasa de paro, entretanto, queda en el 4,1%. Lo complicado será repetir esta tendencia tan sólida en 2018, con un mercado laboral que está en una situación de pleno empleo y porque se hace más complicado cubrir las vacantes porque las empresas no dan con trabajadores cualificados.

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La creación de empleo en 2017 avanzó más rápido de lo esperado, pese a que el ritmo de contratación se haya moderado a nivel de 2011 y de que la lectura de diciembre es algo más suave de lo anticipado. EE UU lleva, en todo caso, siete años generando puestos de trabajo a una media anual que supera los dos millones, igualando el registro de la década de 1990. El presidente Donald Trump atribuye este rendimiento a la confianza que genera su plan económico.

El sólido dato de empleo se conoce, además, un día después de que el índice Dow Jones rompiera la barrera de los 25.000 puntos, tras repuntar un 36% desde que Trump ganara las elecciones. “La agenda de bajar impuesto, reducir la regulación y ampliar las oportunidades para todos está dando grandes resultados económicos”, asegura el mandatario republicano, “las familias de clase media son los grandes ganadores”.

Los analistas de Moody´s no niegan que pueda tener un efecto positivo, pero señalan que la actual Administración está construyendo sobre los logros de la presidencia de Barack Obama y también contribuye que la economía global está creciendo de una manera sincronizada por primera vez desde la crisis financiera. La tasa de paro es la más baja en 17 años y está al nivel del pleno empleo.

El gran reto, como indicó Janet Yellen en su última rueda de prensa como presidenta de la Reserva Federal, es que las empresas den con el empleo cualificado que necesitan. “Está teniendo dificultad para dar con empleados”, dijo, “por eso esperamos que el ritmo de contratación se modere”. La National Federation of Independent Busnisses calcula que el 30% de las pymes tienen vacantes.

Vacantes

El ritmo de creación de empleo, además, es más rápido que el crecimiento de la población activa. La tasa de participación laboral está en el 62,7%. Moody´s advierte en este sentido que llegará un momento en el que la contratación se estanque. “Hay ya cerca de seis millones de vacantes”, dice, “nunca se vio algo así”. Las políticas en inmigración, advierte, restringen aún más la mano de obra.

El impulso adicional que puede dar la reforma fiscal al crecimiento económico se considera modesto y será temporal. La Fed proyecta que la economía crecerá un 2,5% este año, un ritmo muy similar al que se espera para el conjunto de 2017. En el segundo y el tercer trimestre lo hizo a una tasa anualizada por encima del 3%. La estimación actual del banco central es que se modere al 2% en 2019.

El banco central de EE UU, por tanto, no ve realista el crecimiento superior al 3% que promete Trump y no tiene claro el efecto de la rebaja de impuestos en el empleo. Moody´s calcula que podría aportar 300.000 nuevos ocupados adicionales. La previsión, en todo caso, es que el ritmo de contratación se modere a un ritmo de 154.000 ocupados de media al mes para final de 2018, frente a 171.000 de media en 2017.

El mercado laboral seguiría así la tendencia que se observa desde 2014, cuando se tocó techo con la creación de tres millones de nuevos empleos. “Es un proceso natural”, indican desde JP Morgan Chase. El dato preliminar de 2017 está a nivel de hace seis años. Esta combinación de factores, sin embargo, podría provocar una aceleración en el alza de los salarios y elevar la presión del lado de la inflación.

Salarios

Las remuneraciones subieron un 2,5% en el año. Lo normal en una fase expansiva de la economía es que lo haga por encima del 3%. Lo razonable, según los economistas de JP Morgan, es que en la coyuntura actual, la mejora de las condiciones del mercado laboral se refleje más bien en un alza de los salarios que en una mayor creación de empleo. Eso, a su vez, podría elevar los precios.

Janet Yellen presidirá a final de mes su última reunión al frente de la Fed. El banco central de EE UU subió los tipos en diciembre a una banda entre el 1,25% y el 1,5%. Su sucesor, Jerome Powell, se comprometió a dar continuidad a su estrategia de retirada gradual de los estímulos. Pero también se da flexibilidad al modular la política monetaria para evitar un recalentamiento de la economía.

La intención de la Fed es realizar tres incrementos más en 2018, pero el acta de la última reunión muestra que hay división entre los miembros sobre el ritmo a seguir a partir de ahora. Eso hace posible que haya un incremento de tipos cada trimestre si el efecto de la reforma fiscal es mayor del esperado y la inflación se acelera. Hay otros miembros que no lo tienen tan claro y prefieren ir con más cautela.

Fuente: El País