El fabricante alemán de vehículos Daimler ha revisado a la baja sus previsiones de beneficios para este ejercicio, que estarán «significativamente por debajo» del nivel de 2017. La compañía culpa de este profit warning a las medidas tomadas por algunos Gobiernos contra los vehículos que usan diésel y a la caída de las ventas de las furgonetas Mercedes-Benz y autobuses Daimler.

Esta revisión a la baja de los pronósticos se debe «a un aumento de los gastos calculados en relación con los procesos en marcha y las medidas que se va a aplicar en determinadas regiones respecto al los vehículos diésel de Mercedes-Benz», dijo la empresa en un comunicado. También ha aparcado provisiones para los costes por los cambios que tiene que hacer en algunos vehículos, que están equipados con el refrigerante R134a.

La compañía obtuvo 2.488 millones de euros de beneficios en el tercer trimestre, un 27% menos que en el mismo periodo del año anterior. La empresa aseguró que Mercedes-Benz Cars, su principal fuente de ganancias, también obtendrá beneficios «notablemente por debajo de los obtenidos el año anterior».

Las acciones de la compañía caían a las 17:00 hora española un 1,2%. El beneficio operativo de Mercedes-Benz ha caído un 34,8 % y las furgonetas Mercedes-Benz han entrado en pérdidas de 93 millones de euros, frente al beneficio de 214 millones de euros hace un año.

Los servicios financieros de Daimler también han bajado el resultado operativo a 392 millones de euros, un 22,8 % menos. Sin embargo, la división de camiones de Daimler lo ha incrementado a 850 millones de euros, un 38,4 % más, y la de autobuses de Daimler prácticamente lo mantiene en 30 millones. El flujo de caja libre en el negocio automovilístico en los nueve primeros meses del ejercicio fue un negativo de 60 millones de euros, frente a los 5.771 millones positivos del año pasado.

Fuente: Cinco Días