Chevron mueve ficha. La segunda compañía petrolera de Estados Unidos adquiere su rival Anadarko Petroleum por 33.000 millones de dólares buscando reforzar sus operaciones en el sector del gas natural y la producción de crudo en aguas profundas del golfo de México y en los nuevos yacimientos de esquisto. La fusión se anuncia, además, con el precio del barril de petróleo apreciándose un 40% este año.

Los títulos de Anadarko subían cerca de un 30% tras el anuncio de la operación, que se hizo pública tres horas antes de la apertura de Wall Street. El precio pagado, de 65 dólares la acción, supone una prima próxima al 40% respecto al cierre en la sesión del jueves. “Solidificará la posición de la compañía en las nuevas zonas productoras en la región sureña de EE UU”, afirma Michael Wirth, su consejero delegado.

Chevron, con sede en San Ramón (California), está entre las 15 compañías más grandes del Fortune 500. El pasado ejercicio registró un beneficio neto de 14.825 millones de dólares. La facturación global de la compañía petrolera se elevó a 166.340 millones. Fueron unos resultados operativos muy sólidos. Anadarko, por su parte, ganó 752 millones frente a perder 211 millones un año antes, con ingresos de 13.380 millones.

Tras el anuncio oficial, trascendió que Occidental Petroleum había ofrecido más de 70 dólares por cada título Anadarko y que el componente de efectivo que puso sobre la mesa era mayor también que el de Chevron. «Creemos que es el precio adecuado», defendió Wirth. El 75% de la operación se paga mediante un desembolso de acciones y el resto en efectivo.

El valor total de la operación se acerca a los 50.000 millones, cuando se incluye los 15.000 millones de deuda que asume. Las grandes petroleras están ahora en una posición financiera más sólida para embarcarse en nuevas operaciones estratégicas. El desplome de precios les forzó a concentrarse en las partes del negocio más rentables y están en condiciones de generar beneficios con un valor del barril más bajo.

Este viernes, el barril de petróleo de referencia en EE UU se cambiaba en los 64,5 dólares. “Esta operación nos refuerza donde somos fuertes”, insiste Wirth, citando en concreto su posición en los yacimientos en la cuenca Permian en Texas y Nuevo México. La integración con Anadarko le creará sinergias de aproximadamente 2.000 millones anuales. La atención se dirige ahora a pequeñas compañías como Devon Energy, Apache y EOG Energy.

Chevron libra una intensa batalla con Exxon Mobil, la mayor petrolera cotizada, por tener una posición dominante para explotar los nuevos yacimientos de petróleo y gas natural en la cuenta Permian. Es la más importante de esquisto en EE UU y donde se está gestando el boom en la producción de petróleo. De esta manera buscan dar escala industrial a una actividad dominada por pequeños productores.

Fuente: El País