Bruselas abre otro frente contra las grandes tecnológicas norteamericanas. Tras nueve meses de indagaciones preliminares, la Comisión Europea ha decidido abrir una investigación al gigante de venta online Amazon por presuntas prácticas que podrían poner a la firma de Jeff Bezos en una posición de abuso de mercado. El departamento que dirige la danesa Margrethe Vestager analiza si la compañía ha estado usando información sensible de las empresas que usan esa plataforma para sus ventas para hacer sus propios cálculos empresariales, lo cual le daría una enorme ventaja sobre sus competidores.

La Comisión Europea lleva meses poniendo el foco en el posible abuso que las grandes corporaciones pueden hacer de los datos sus clientes, tanto empresas como usuarios finales. La información que dejan los consumidores en cualquier plataforma pueden suponer una valiosa fuente de negocio, en especial si se obtiene de forma ilícita. Por ello, Vestager ya encargó un informe a un grupo de expertos sobre cómo armarse para impedir que los monopolios en el acceso a las datos puedan convertirse en una barrera de acceso a los mercados.

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El caso de Amazon se abrió el pasado mes de septiembre con el envío de cuestionarios a varios actores del mercado. Tras examinar los resultados de ese sondeo, la Comisión tiene ya fundadas sospechas de que la firma de Seattle podría estar usando «datos sensibles de vendedores independientes» que usan Amazon para llegar a sus consumidores.

«El e-commerce ha impulsado la competencia en el comercio y ha permitido más variedad de elección y mejores precios. Necesitamos asegurar que las grandes plataformas online no eliminan esos beneficios mediante un comportamiento anticompetitivo. Por lo tanto, he decidido observar muy de cerca al negocio de Amazon y su papel dual como mercado y detallista, para evaluar su cumplimiento con las reglas de competencia de la UE», sostuvo Vestager en un comunicado.

El gigante es un vendedor en línea, pero también un enorme escaparate y mercado en el que los comerciantes anuncian y venden sus productos. Sobre esta segunda actividad se centra la investigación de Competencia, puesto que las indagaciones efectuadas hasta ahora apuntan a que Amazon, que está «continuamente recopilando datos», podría usar información sobre las empresas, sus productos y sus transacciones que luego podría emplear para su propia estrategia comercial, según fuentes comunitarias.

Acuerdos con los clientes

La investigación a fondo se centrará en dos actividades. La primera consiste en los acuerdos estándar que Amazon pueda estar alcanzando con sus clientes que permiten que la plataforma «analice y use» los datos de los comerciantes. En especial, la Comisión examinará que la empresa no está sacando partido a la acumulación y sistematización de esa información.

La segunda pata de la investigación tiene que ver con el funcionamiento del servicio Buy Box. Normalmente, cuando un consumidor accede un producto seleccionado en Amazon, aterriza directamente en la llamada «página de detalles», que fija las características de la oferta de un vendedor para ese producto. A continuación, lo selecciona, lo coloca en la cesta y sigue comprando.

El sistema Buy Box es un mecanismo automatizado que muestra de forma preferente un producto concreto, que se puede comprar directamente mediante esa opción sin tener que dar todos los pasos anteriores. Por lo tanto, conseguir un Buy Box se ha convertido en clave para muchos vendedores, ya que la mayoría de los consumidores acaban optando por esa oferta. Y eso afecta a la competencia en ese gran mercado en el que se ha convertido Amazon.

La Comisión ha señalado que la apertura de la investigación no predetermina el resultado. Sin embargo, en caso de que se demostrara que esas actividades constituyen un abuso de mercado, Competencia podría prohibir esas prácticas e imponer una multa que podría llegar hasta el 10% de la facturación de la plataforma. Bruselas está investigando a varias de las compañías que componen el grupo: Amazon.com Inc., Amazon Services Europe SARL, Amazon EU SARL, Amazon Europe Core SARL y todas las entidades directa o indirectamente controladas por estas.

Los problemas de Amazon por el uso de los datos con los vendedores independientes también ha sido motivo en investigación en países como Alemania y Austria. Este jueves, precisamente, la autoridad alemana de Competencia ha llegado a un acuerdo con la tecnológica que mejora las condiciones de los vendedores independientes en la plataforma de Amazon. «Dejamos nuestra investigación», ha afirmado Andreas Mundt, director de la oficina anticartel, según Agence France Press.

Amazon ya se las ha visto en otras ocasiones con la Comisión Europea. En 2017 tuvo que pagar 250 millones por impuestos no pagados en Luxemburgo. Bruselas consideró entonces que las ventajas fiscales que le concedió el Gran Ducado eran ilegales. También hubo un choque en 2015, cuando la Comisión investigó si el gigante de Seattle tenía una posición de monopolio en el sector del libro electrónico. Aquello se resolvió de forma amistosa y sin sanción porque Amazon aceptó cambios en los contratos que firmaba con las editoriales. 

Fuente: El País