Banco Santander ha ganado 3.732 millones entre enero y septiembre, cifra un 35% inferior al año pasado y que está motivada por varios ajustes extraordinarios llevados a cabo por la sociedad. Sin éste y otros impactos, el banco ha ganado 6.180 millones, indica en su comunicación a la CNMV, un 2% más que el año pasado. En el trimestre estanco, los resultados han sido de 501 millones de euros, superando con holgura los 457 millones que esperaba el consenso de analistas, según la agencia Bloomberg.

El banco se ha apoyado en la pujanza del negocio exterior, principalmente el brasileño, para compensar el comportamiento más plano del negocio en España y el mal momento de la filial británica. La normativa contable y la mayor competencia han provocado una caída del 20% en el negocio, además de los saneamientos practicados. El más relevante de todos ellos es la amortización de 1.491 millones de euros en el fondo de comercio de su filial británica, operación anunciada en septiembre y ligada al Brexit y a cambios regulatorios.

El margen de intereses ha crecido en el año un 4,6% hasta los 26.442 millones, a pesar de los tipos de interés negativos y gracias, sobre todo, al negocio en los mercados de América Latina. Aunque las comisiones también crecen (un 4,3% hasta 8.529 millones), el margen bruto lo hace a menor ritmo, un 3%, debido a las menores plusvalías por operaciones financieras. Éstas bajan el 31,2% hasta los 1.359 millones.

Además del saneamiento del fondo de comercio en Reino Unido, 1.491 millones, la entidad ha registrado costes por la reestructuración de Popular de 600 millones de euros, cifra que afectó ya a las cuentas del segundo trimestre. Asimismo, en el Reino Unido, además del saneamiento del fondo de comercio, la entidad ha provisionado 104 millnes por reestructuraciones y otros 183 por indemnizaciones por los seguros PPI vendidos de forma irregular. Otros 180 millones de minusvalías corresponden con una venta de carrera inmobiliaria. En el lado positivo, la entidad ha registrado plusvalías pr 253 millones, de las que 130 correpsonden a la venta del 51% del negocio de tarjetas en Argentina, operación valorada en 188 millones.

Brasil es, con diferencia, el mercado más rentable para el banco, que obtiene en el país el 29% del resultado ordinario y donde crece el 19%. EL margen crece al 6% y las comisiones, al 12%. Gana en este país 2.249 millones, casi el doble que en España. En el mercado doméstico Santander ha ganado 1.185 millones, un 3,4% más que el año anterior, con una caída del 1,7% en el margen de intereses y un descenso del 7% en las comisiones, hecho que el banco liga a la menor actividad en banca de inversión y la apuesta de los clientes por fondos menos arriesgados.

La división británica, por su parte, arroja un descenso del 20% en el resultado, fruto de la creciente presión competitiva en el mercado hipotecario. Justo lo contrario que las de México y Estados Unidos. En estos mercados el banco gana 1.278 millones, un 26% más que en 2018.

En términos de balance, el crédito ha crecido el 4% sobre el año anterior, con aumentos de más del 10% en Polonia (donde el banco adquirió una filial de Deutsche) o Argentina, y del 7-8% en Chile y Brasil. En España, no obstante, el crédito baja un 6%. Los depósitos de los clientes, mientras, suben a mayor ritmo, un 5%, con aumentos notables en Chile y Estados Unidos. En España los depósitos aumentan un 3%, al igual que en Reino Unido.

La morosidad ha caído al 3,47% sobre el 3,87% de hace 12 meses, con una caída del 5,5% en los créditos dudosos hasta los 34.326 millones. La mora en España es del 7,23%, con una cobertura del 41%, inferior al 67% del conjunto del balance. Las provisiones por insolvencias, no obstante, han subido un 5% a causa de los aumentos en Estados Unidos y Argentina.

Mientras, el ratio de capital CET1 fully loaded se mantiene en el 11,3%, sin cambios sobre junio y 19 puntos básicos más que el año pasado. En el trimestre, aunque el banco ha generado de forma orgánica (fruto de la mejora del resultado) 19 puntos de capital, mejora que se ha visto compensada por la aplicación de las nuevas normas contables.

Fuente: Cinco Días