La presidenta del Banco Santander, Ana BotínLa presidenta del Banco Santander, Ana Botín

Banco Santander ha reforzado y ampliado sus procesos de sucesión para los puestos clave en el grupo. En 2019, el grupo que preside Ana Botín estableció planes de sucesión para 301 cargos, la cifra más alta de las realizadas desde que se puso en marcha esta iniciativa. De esta forma, en 2018 estos planes se fijaron sobre 275 altos ejecutivos y en 2017 el número se elevó a 212, según consta en el informe de gobierno corporativo del grupo.

El banco explica que durante el pasado ejercicio, de los 31 puestos destacados que quedaron vacantes, 22 de ellos (el 71%) fueron cubiertos con candidatos identificados en el plan de sucesiones del ejercicio precedente.

Santander añade que el 86% de los cargos cubiertos por el plan tienen una “sólida sucesión”, lo que significa que han “identificado al menos dos sucesores potencialmente disponibles de inmediato y dos sucesores potencialmente disponibles en uno o dos año”.

La firma que preside Ana Botín afirma que “los planes de sucesión seguirán siendo una prioridad clave en 2020 para que garanticen en todo momento la solvencia de los candidatos”. “Seguiremos siendo proactivos en la identificación de sucesores, realizando los programas de formación que resulten necesarios para asegurar que cualquier sucesión puede abordarse de manera efectiva”, añade.

En el informe también se asegura que los planes de sucesión “son un elemento clave de buen gobierno ya que aseguran una transición ordenada del liderazgo y, al mismo tiempo, la continuidad y estabilidad del consejo”. Comunica, además, que en el consejo del 27 de febrero de 2020 se aprobó reforzar esta política de sucesión de cargos del grupo, lo mismo que su política de selección, evaluación de idoneidad y sucesión de consejos, cuya actualización se someterá a la aprobación del consejo este mes de marzo.

Santander justifica la revisión del plan de sucesión de la cúpula para mejorar el proceso, con una “clara metodología y asignación de responsabilidades”, así como con controles de su efectividad.

Clientes
La entidad también publica en su informe anual correspondiente a 2019, el número de clientes (entendidos como primer titular de al menos un producto o servicio con contrato vigente) por países. En conjunto, Santander cuenta con 144.795.301 clientes en todo el mundo, un 3,8% más que un año antes.

Pese a ello, en España el banco cuenta con 13.711.173 clientes, una cifra ligeramente inferior (-0,3%) a la del año anterior. El banco, de esta forma, ha perdido 41.791 usuarios en un año, en un momento en el que la captación de clientes y su vinculación es uno de los principales objetivos de las entidades financieras en España para poder crecer en negocio, sobre todo en comisiones, tras la presión de los tipos de interés con tasas negativas. Esta caída se produce en un año en el que el banco ha cerrado 1.150 oficinas y han abandonado la firma en España 3.069 empleados como consecuencia del ajuste llevado a cabo por la integración de la red de Banco Popular.

Además, coincide con el recorte de la remuneración de su producto estrella en España y el Reino Unido, la Cuenta 1,2,3. La entidad tiró la toalla con este producto a principios de noviembre del pasado año al no salirle a cuenta el pago de intereses para los depósitos incluidos en esta cuenta ante los tipos de interés en negativo.

También caen los clientes en el Reino Unido, según el informe anual. Pasan de 25.519.550 clientes en 2018 a 25.078.945, incluidos usuarios de la financiera SCF. La caída es del 1,7%. También pierde clientes en Argentina, al bajar a 3.548.366, un 4,1% menos que un año antes, en Chile, un 1,3%, y en SCF en Europa, con un 0,7% menos.

El descenso de estos clientes se ha visto compensado de sobra con el aumento del 9,5% de usuarios en Brasil, motor de crecimiento del grupo. Santander cuenta en este país con 46,1 millones de clientes. México, país que gana cada vez más peso en los resultados del grupo, también ha experimentado un impulso para el número de clientes del grupo. La filial azteca tiene 18.134.468 clientes, un 8,7% más que un año antes.

Accionistas
A cierre de 2019, el número de accionistas del grupo ascendía a 3,986 millones de titulares. Un 1,08% del capital está en manos del consejo, un 60,39% en las carteras de accionistas institucionales, mientras que los minoritarios alcanzan el 38,53% del total del capital del grupo.
Por continentes, Europa suma el 75,63% del capital, América el 22,97%, mientras que el 1,40% está en manos de inversores del resto del mundo.

La familia Botín, a través de su pacto de sindicación de voto contaba con 93,453 millones de acciones, lo que presenta el 0,56% del total del capital del banco. De estas acciones, 77,22 millones de títulos, el 0,46% del capital, están sujetas a restricciones de transmisibilidad.
Los depositarios de State Street Bank and Trust Company figuran con el 14,06% del capital; Bank of New York Mellon, con el 8,12%; Chase Nominees, el 6,38%; EC Nominees, el 3,97%, y BNP Paribas el 3,40%, aunque el banco entiende que todos ellos lo que hacen es custodiar las acciones de otros inversores.

BlackRock tenía, al cierre del ejercicio, una participación significativa en derechos de voto del 5,426%, aunque especifica que los títulos corresponden a varios fondos u otras entidades de inversión, y en ningún caso ninguno excede del 3% del capital individualmente.

Fuente: El País