A principios de marzo, el precursor de la industria tecnológica de la India, Azim Premji, anunció su renuncia al 34% de sus acciones de Wipro, uno de los mayores proveedores de servicios informáticos del país asiático, y su transferencia a fundaciones filantrópicas de su propiedad. La decisión del presidente de la multinacional tecnológica supone el donativo extra de más de 6.600 millones de euros a las actividades caritativas asociadas al grupo; que acumulan alrededor de 18.500 millones en dádivas realizadas por el magnate indio de la beneficencia.

La donación más cuantiosa en la historia de la India, según Bloomberg, se produce a raíz de la decisión de que sus instituciones benéficas –Iniciativas Filantrópicas Azim Premji y la Fundación Azim Premji– pasen a ser propietarias económicas del 67% del total del emporio de Azim Premji. La transferencia de acciones no solo permitirá que las organizaciones caritativas posean y tengan beneficios económicos del 14% de la compañía Wipro, tercer mayor subcontratista indio, sino que también podrán obtener rédito del 53% adicional de la participación del propio Premji y su familia sobre el conglomerado, del que cuentan con el 74,29%.

La separación entre la titularidad legal y económica de las acciones donadas es, probablemente, la primera fórmula de este tipo en una estructura de negocios en el país asiático. “La gobernanza corporativa en la India entra en una nueva era con la actuación magnánima de Premji al transferir una porción significativa de su participación en las acciones de Wipro”, analiza en el medio local LiveMint Shankar Jaganathan, fundador de los servicios corporativos CimplyFive y autor del libro Corporate Disclosures: The Origin of Financial and Business Reporting.

De la generación del resto de bollygarcas —expresión mezcla de Bollywood, la industria del cine indio, y la palabra oligarca— la fortuna valorada en 16.500 millones de euros de Azim Premji, que ocupa el puesto 36 de los más ricos del planeta y segundo a nivel nacional, también arranca en la ciudad de Bombay. Nacido hace 73 años en el seno de una familia de comerciantes de Gujarat, región india tradicionalmente dedicada a los negocios, Premji abandonó sus estudios en Stanford para hacerse cargo del negocio familiar tras la muerte de su padre; siguiendo una trayectoria paralela a la del hombre más rico del país y de Asia, Mukesh Ambani. Así, a los 21 años de edad, Premji diversifica la compañía de aceites hidrogenados, Western India Vegetable Products, hacia la producción de materias grasas para confitería y artículos de baño con ingredientes étnicos entre otros.

Biografía

Orígenes. Azim Premji, al que también se le conoce como el “Bill Gates de la India”, nació en Bombay el 24 de julio de 1945.

Formación. De familia acomodada gracias a la empresa familiar de aceite, Premji se marchó a la Universidad de Stanford (EE UU) para realizar sus estudios. Sin embargo, en 1966 su padre murió y tuvo que hacerse cargo de los negocios familiares.

Giro estratégico. En la década de 1980 Premji tomó una decisión trascendental: diversificar las actividades de la compañía hacia el sector tecnológico, especializándose en el área del software. Uno de sus tres hijos, Rishad, dirige la estrategia del conglomerado y tiene un puesto en el consejo de administración de Wipro.

Pero no fue hasta la década de los años ochenta del pasado siglo cuando Premji empieza a forjar su imperio empresarial. Aprovechando el vacío dejado por la expulsión de IBM de la India, el joven empresario olfateó la creciente importancia de este campo en el país asiático y entra en el sector de la producción de alta tecnología. Bajo el nombre ahora de Wipro, su empresa comienza a producir miniordenadores en colaboración con la compañía estadounidense Sentinel. Como precursor de la industria tecnológica nacional, Premji se asienta en Bangalore, la ciudad llamada a ser la Sillicon Valley india, mientras Wipro crece hasta convertirse en empresa líder en la industria del software, facturando más de 7.300 millones de euros y abriendo un centro de innovación en la ciudad homónima californiana, centrada en el desarrollo de nuevas tecnologías y la colaboración con startups.

Fomento de la educación

En 2001, el magnate crea la Fundación Azim Premji para contribuir a la educación universal primaria de la India rural, donde reside la mayor parte de la población, de más de 1.300 millones. Con una red de más de 150 organizaciones sin ánimo de lucro extendidas por los estados más empobrecidos, la organización benéfica ha comunicado que crecerá hasta alcanzar más de 1.600 miembros. Por su parte, la Universidad Azim Premji de Bangalore, creada en 2010, contará con 5.000 estudiantes y más de 400 docentes en el futuro más cercano; mientras se planea también abrir otra universidad en el norte del país. La tríada de instituciones benéficas para la formación del país se completa con Iniciativas Filantrópicas Azim Premji (APPI), que ofrece becas a proyectos educativos sostenibles desde 2013.

Ese año, la voluntad filantrópica de este multimillonario, que ya hizo la mayor donación económica de la historia de la India al ofrecer más de 1.700 millones en 2010, se hizo patente. En 2013, Premji fue también pionero entre los magnates del país en suscribir la mitad de su fortuna a The Giving Pledge, campaña liderada por Bill Gates y Warren Buffet para fomentar que los más acaudalados donen parte de su riqueza a fines sociales; con unos 200 signatarios. “Hay un número creciente de multimillonarios en la India, pero es pronto aún para que se vean los tipos de compromisos que otros multimillonarios americanos hacen, al donar hasta el 80% de su riqueza a lo largo de su vida”, explica a Bloomberg Govind Sankaranarayanan, ex director ejecutivo de Social Finance. “Azim Premji y la Fundación Tata son las dos luces de esperanza de la filantropía, hasta ahora”. La Fundación Tata, la mayor institución benéfica india y también centrada en educación, es propietaria del 66% de Tata Sons, el holding del histórico conglomerado del país, presidido por Natarajan Chandrasekaran.

Fuente: El País