10 claves para entender la trama corrupta de las ‘tarjetas black’

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El 23 de febrero de 2017, la Audiencia Nacional dictó prisión para los 65 acusados de las tarjetas black de Caja Madrid y Bankia. Durante los ejercicios de 2003 a 2012, todos ellos cometieron un delito continuado de apropiación indebida que derivó en un gasto de 12,5 millones de euros. Para las dos personas más relevantes de la causa, el expresidente de Caja Madrid Miguel Blesa (que posteriormente se quitó la vida) y el exresponsable de Bankia Rodrigo Rato, el castigo fue de seis años y cuatro años y medio de prisión, respectivamente.

Este miércoles el Tribunal Supremo ha decidido mantener la condena de cuatro años y medio a Rodrigo Rato por las tarjetas ‘black’. El alto tribunal ha confirmado casi en su totalidad las penas de la sentencia dictada por la Audiencia Nacional y confirma la comisión del delito de apropiación indebida de otros 63 exdirectivos y exmiembros del Consejo de Administración de la Caja, que se beneficiaron de estas tarjetas cuya opacas para Hacienda.

Este es el relato de una trama corrupta en el seno de una de las cajas de ahorros más importantes de la economía española:

1-10-2014. Consejeros de Caja Madrid gastaron 15,5 millones con tarjetas ‘fantasma’

El caso del uso fraudulento de las tarjetas black se destapó en octubre de 2014. Mediante este modo de pago, consejeros y altos directivos de Caja Madrid y Bankia disfrutaron al menos diez años (entre 2003 y 2012) de tarjetas de crédito de empresa a las que cargaron gastos personales por valor de 15,5 millones de euros. Con ellas se abonaron gastos en ropa, comida, autopistas o compras en grandes almacenes.

8-10-2014. El juez imputa a Rato y Blesa

Tan solo una semana después, el juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu imputó a los expresidentes de Caja Madrid Miguel Blesa y Rodrigo Rato y al exdirector general financiero Ildefonso Sánchez Barcoj. En el escrito, Anticorrupción sostenía que “según la información facilitada por Bankia, las tarjetas habrían sido utilizadas en algunos casos para fines no vinculados con la actividad de la entidad”.

12-10-2014. Los diez que más dinero gastaron

La persona que más se benefició de este sistema fue el director general financiero de la entidad, Sánchez Barcoj. Un total de 575.000 euros llegó a utilizar. 180.000 euros los retiró de los cajeros y otros 100.000 en gastos en un gran almacén, entre otros dispendios. Cobraba un sueldo de 2,43 millones. Otros nombres, como José Antonio Moral Santín (vicepresidente), Ricardo Morado (responsable de sistemas), el presidente (Miguel Blesa) o su número tres (Matías Amat), superarona la barrera de los 400.000 euros.

20-10-2014. “No quise hacer irregularidades. Todo está mal, pero no lo sabía”

Días más tarde de conocerse que la entidad ocultó el sueldo real de sus ejecutivos, el juez Andreu responsabilizó a Miguel Blesa y Rodrigo Rato de todo el gasto de las tarjetas opacas y les impuso finanzas cuantiosas. En el caso de Rato, el también político argumentó que “no decidía nada” con respecto a las tarjetas, que “a él se las entregaron nada más llegar” y que pensó “que eran parte de la retribución salarial”. El mismo día, Rato remitió una carta al PP en el que solicitaba su suspensión temporal.

27-10-2014. El PP da de baja a Rato y a otros 12 militantes

El PP con Mariano Rajoy a la cabeza, el mismo que puso a Rodrigo Rato al mando de la cuarta entidad financiera del país, decidió dar de baja al que fuera vicepresidente del Gobierno con Aznar y a otros 12 militantes que usaron las tarjetas opacas. El partido dio así por terminado el expediente informativo que había abierto con anterioridad “al perder todos ellos la condición de militantes”. El Santander también prescindió de las funciones del político tras ser acusado de gastar 100.000 euros con su Visa al margen de su salario.

21-02-2015. Hacienda multó a Caja Madrid por las visas en el pasado

El 36% de los pagos de consejeros y directivos entre 2004 y 2006 no estaba relacionado con la actividad de la entidad, según señaló la Agencia Tributaria. Los técnicos de Hacienda sostuvieron en sus actas de inspección que muchos de los gastos de las cuentas carecían de “relación directa e incontestable con la actividad de la sociedad”. De esta forma, Caja Madrid pretendía pagar menos por el Impuesto de Sociedades.

1-02-2016. El juez Andreu sienta en el banquillo a Rato y Blesa

Concluida la investigación y tras más de un año, el juez Andreu procesó a 66 personas por las tarjetas opacas tras apreciar delitos de administración desleal o de apropiación indebida. Un par de meses más tarde, el magistrado decretó la apertura de juicio oral contra todos ellos y la fiscalía pidió cuatro años y medio de prisión para Rato y seis para Blesa.

26-09-2016. Arranca el juicio

Dos años más tarde y con tan solo el 14% del dinero sustraído devuelto al contribuyente, dio comienzo el juicio al que se enfrentaron un total de 65 exconsejeros y exdirectivos de Caja Madrid y Bankia. Durante el proceso judicial, se debatió si los gastos en ropa, viajes de lujo o comidas en los más caros restaurantes formaba parte del salario de aquellos o era una retribución legal.

30-09-2016. Blesa fijaba la cuantía y el límite de las ‘black’

Nada más arrancar el juicio, el expresidente de la caja madrileña sostuvo ante el juez que los pagos eran legales y que los auditores tenían “pistas” para conocerlos. Además, Blesa afirmó que él no creó el sistema de las tarjetas opacas, sino su antecesor, Jaime Terceiro; y que “no se ocultaron a Hacienda, ni a los auditores o al Banco de España”. Blesa argumentó que se pedían “justificantes de gastos” porque eran “parte de la retribución”. Todos los acusados pidieron anular como prueba los pagos de las tarjetas black.

23-02-2017. Rato, Blesa y los demás exconsejeros, condenados

La Audiencia Nacional emitió una sentencia por un delito de apropiación indebida para los 65 acusados que gastaron 12,5 millones de euros de una caja que tuvo que ser rescatada con 22.424 millones de euros de los contribuyentes. Blesa —que unos meses después se acabaría quitando la vida— fue condenado a seis años de prisión. Para Rato, la pena fue de cuatro años y medio. A los exconsejeros y exdirectivos se les impusieron penas de entre tres meses y seis años. Pero la última palabra quedó en manos del Tribunal Supremo.

Fuente: El País

2018-10-03T11:53:01+00:00